La consejera de Sanidad de Castilla y León asegura que la Diputación de Valladolid no quería dejar entrar a sus técnicos en su residencia
La Diputación de Valladolid no quiso que los técnicos de la Consejería de Sanidad accediesen a la residencia Cardenal Marcelo, una vez que la Junta de Castilla y León tuvo conocimiento, de manera extraoficial, de que se había producido un fallecimiento por COVID-19, el pasado 6 de abril.
La consejera de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Verónica Casado, ha precisado que desde el 23 de marzo Sanidad mantuvo un contacto diario con la residencia. “Todos los días se nos dice que está controlado y que no hay casos de coronavirus”, ha afirmado. Sin embargo, el 6 de abril, un profesional sanitario alertó a la Consejería de que sí que podía haber casos y que había fallecido una persona. En ese momento, ha dicho la consejera, los datos que cargan en una aplicación todos los centros sociosanitarios, no estaban listos y no aparecía el fallecido. Sanidad decidió acudir a la residencia, pero no se les dejó entrar en un primer momento. “No nos dieron facilidades”, ha dicho Casado. Fue después de “gestiones y conversaciones” cuando obtuvieron el “permiso para entrar”. Aunque la consejera ha hablado de “permiso” este no es necesario, ya que la Consejería tiene en su mano inspeccionar todas las residencias cuando lo crea oportuno, sean públicas o privadas.
Informa Laura Cornejo.