Tres islas canarias en la fase 1 de desescalada: el temor a un rebrote de contagios choca con la dependencia del turismo para sobrevivir
En La Gomera comenzó todo. El 1 de febrero de 2020 Sanidad confirmó que el coronavirus había llegado a España con el positivo de un turista alemán hospedado en una isla canaria de poco más de 20.000 habitantes. Un mes y medio más tarde, ante la propagación del virus, el Gobierno de España decretó el estado de alarma y comenzó el confinamiento. El Hierro luchó por esquivar la pandemia, pero terminó por registrar tres casos. La Graciosa, por el momento, ha logrado resistir y convertirse en el único punto del país libre de COVID-19. Este lunes, estas tres islas canarias - en la que no ha habido ningún fallecimiento por coronavirus- junto a Formentera han avanzado en la desescalada pasando directamente a la fase 1 del plan. Pero, pese a las ansias de “normalidad”, la población se ha encontrado en las calles con una realidad distinta, donde la dependencia extrema del turismo para sobrevivir choca con el miedo a un rebrote de la enfermedad.
Canarias Ahora cuenta cómo fue el primer día en Fase 1.