Cartones para separar a los mayores y mascarillas de tela: los métodos para impedir contagios de una residencia
Cartones de cajas de pañales sujetas con un ladrillo como método de separación y mascarillas de tela. Son las medidas tomadas por una residencia de Madrid, Ensanche de Vallecas, para impedir contagios entre los residentes en la nueva normalidad. Se trata de un geriátrico especialmente problemático, bajo la lupa de la administración: tiene un expediente abierto por la Comunidad de Madrid por “incumplimientos graves” que puede terminar en una rescisión del contrato y está gestionado por la empresa Aralia, vinculada al constructor José Luis Ulibarri, imputado en las tramas Gürtel, Púnica y Enredadera.
Las residencias, el mayor foco de mortalidad durante la epidemia con 7.000 fallecidos en la región, son las responsables de adoptar las medidas de seguridad marcadas por la Consejería de Políticas Sociales. Y las soluciones están siendo desiguales según el centro y la empresa. El protocolo enviado por la Comunidad de Madrid incluye una distancia social de al menos dos metros, hacer turnos entre los usuarios, el uso de mascarillas de manera continua por trabajadoras y residentes con posibles síntomas, el aprovisionamiento por parte de los centros de “mamparas de separación” y EPIS o la higiene de manos permanente (con rutinas para los usuarios).
Informa Sofía Pérez Mendoza.