España fracasa al intentar salvar a las islas de la cuarentena británica y el turismo teme el efecto arrastre
Jarro de agua fría para España. Después de dos días intentando salvar a Canarias y Baleares de la cuarentena británica, el Gobierno de Reino Unido endureció el lunes por la noche su criterio y amplió la recomendación de no viajar a todo el territorio español, incluidos los archipiélagos. El sábado, cuando hizo el primer y repentino anuncio, las islas quedaban fuera: solo aconsejaba no viajar a la península. Los catorce días de aislamiento para todo el que viajara desde nuestro país sí se extendían a ellas.
El ejecutivo español se afanó durante el domingo y el lunes en convencer a las autoridades británicas de que los datos epidemiológicos en ambas comunidades eran buenos, mejores incluso que los de su propio país. Pedía corredores seguros. Pero no ha funcionado. En apenas 48 horas, Reino Unido ha ido más allá y ha puesto a toda España en su lista negra. Su recomendación se suma a la de Bélgica y Noruega y acaba con cualquier esperanza de recuperación del sector turístico español. Los británicos son, con diferencia, los extranjeros que más visitan España: suponen el 22% de todo el turismo internacional.
Lo cuenta Analía Plaza.