El portavoz del comité científico canario desaconseja la obligatoriedad de las mascarillas dentro de los restaurantes
Es peor el remedio que la enfermedad. O así lo entiende hasta el portavoz del comité científico que asesora al Gobierno de Canarias en su lucha contra la pandemia del coronavirus, Lluis Serra Majem: las últimas medidas de llevar mascarilla incluso dentro de los restaurantes y bares y solo poder destaparse la boca en el momento de comer o beber le parece a este catedrático en Medicina Preventiva y Salud Pública un contrasentido. Y eso que el portavoz de los asesores del Ejecutivo canario entiende perfectamente que la relajación de las medidas en algunos almuerzos o cenas ha provocado el repunte de casos en las Islas, lejos de las cifras de la Península, pero también en curva ascendente desde el final del estado de alarma.
El catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) lo explica así: “Se hacía evidente la necesidad de reducir el número de comensales en mesa, algunos brotes en Canarias han surgido de comidas con más comensales de lo habitual, donde se baja la guardia. Pero lo que no parece factible es el uso de la mascarilla en el interior de los locales durante el momento del desayuno, almuerzo o cena”. Su argumento apunta a los gestos automáticos que haría cualquier cliente a la hora del quita y pon para la ingesta: “El comensal estaría constantemente llevándose las manos a la mascarilla o cara incluso para ponérsela y quitársela. Otra cosa es al terminar ese momento, postre y café incluido, ya que si se pretende hacer una sobremesa larga sí creo que la mascarilla debe ser necesaria”.