La Comunidad de Madrid busca rastreadores voluntarios mientras planea gastarse 50 millones en un nuevo hospital
La Comunidad de Madrid continúa buscando rastreadores al mínimo coste. El Gobierno regional sigue con sus intentos de incrementar contra reloj la plantilla de profesionales encargados de reconstruir las cadenas de transmisión y detectar los síntomas de las personas con las que ha estado en contacto los casos positivos de COVID-19 cuando la cifra de contagios ya se ha disparado en la región. La semana pasada el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso intentaba reclutarlos entre los funcionarios del Ayuntamiento de Madrid. Ahora están intentado encontrar personal voluntario entre los licenciados de la Universidad Complutense. De esta forma, la Comunidad apuesta por precarizar el servicio mientras continúa adelante con uno de sus proyectos estrella que supondrá un desembolso de 50 millones de euros, la construcción de un nuevo hospital en Valdebebas para combatir pandemias.
La construcción del centro sanitario, que se llamará Isabel Zendal, es un anuncio recurrente en las intervenciones de Díaz Ayuso. La presidenta ha llegado a anunciar que empezará a funcionar antes de que su estructura, ubicada en la Ciudad de la Justicia, esté finalizada. Dará nombre a dos pabellones de la feria de Congresos, que ya estuvieron funcionando durante los meses con mayor presión asistencial sin que en ese momento hubiese necesidad de renombrar ese espacio. “Abrirá temporalmente y hasta que se termine su construcción, en los dos pabellones que quedaron disponibles en IFEMA por si era necesario recurrir a las instalaciones de nuevo. Estos se podrán volver a levantar en menos de 48 horas”, recogía la nota de prensa en la que la Comunidad de Madrid anunciaba su nueva estrategia para combatir la COVID-19.
Lo cuenta Laura Galaup.