Castilla y León mandará a clase a los hermanos de los casos sospechosos hasta conocer el resultado de la PCR
La Junta de Castilla y León mandará a clase a los hermanos de los estudiantes que sean sospechosos de COVID-19 hasta que se conozca el resultado de la prueba PCR. Si el alumno diera positivo, sus hermanos (si son convivientes o cumplen los requisitos) serán contactos estrechos y entonces se les aislará y se les realizará las correspondientes pruebas de detección molecular. “No estamos diciendo que el niño vaya sin medidas de seguridad”, han insistido las consejeras de Sanidad, Verónica Casado, y Educación, Rocío Lucas.
El hermano de un caso sospechoso acudirá con “normalidad”, aunque habrá que mantener las mascarillas, la distancia de seguridad y hacer una “vigilancia” por si comenzara a presentar síntomas hasta que la primera PCR no sea positiva. La consejera de Sanidad ha contemplado este jueves una excepción: que el menor sea “muy asintomático”, aunque esta probabilidad es relativamente baja, porque la mayoría de los niños presentan unos síntomas muy leves o ni siquiera presentan síntomas.