Termómetro nuevo para el nuevo curso en los colegios de Madrid
En el colegio Francisco de Quevedo, en el distrito de Retiro, los alumnos de educación infantil y los de primaria entran por dos puertas distintas. Una abuela es pesimista sobre el respeto de las medidas de seguridad. “¿Cómo les vamos a decir que no compartan? Los hemos educado para que lo hagan”, se lamenta.
La directora sale por la puerta reservada a los alumnos de primaria, que entrarán escalonadamente por cursos cada 10 minutos. “Tenemos que tomar la temperatura a todos y tengo que ir a por otro termómetro”, anuncia. Una madre dice: “Yo se la he tomado en casa”. La directora insiste: “Pues se la volvemos a tomar”.
Escribe Víctor Honorato.