Catalunya pide reformar la ley de Salud Pública para que las CCAA puedan imponer restricciones sin aval judicial
La Generalitat se prepara para asumir la gestión de la pandemia cuando caiga el estado de alarma, previsiblemente el 9 de mayo si el Gobierno no opta por alargarlo. En vista de esta situación, este martes el Govern ha reclamado que una reforma de la ley de Salud Pública para permitir a las comunidades autónomas tomar medidas restrictivas de contención del virus sin necesitar constantemente el aval judicial. De esta forma, Catalunya evita posicionarse junto a los gobiernos autonómicos que reclaman una nueva prórroga del estado de alarma, pero se muestra igualmente disconforme con pasar directamente a un escenario en el que temen no poder aplicar tantas limitaciones como desearían.
“Para estar tranquilos y poder gestionar el fin del estado de alarma son necesarias herramientas jurídicas que permitan al Govern poder aplicar todas las medidas necesarias para combatir la propagación de la COVID-19”, ha indicado la consellera portavoz, Meritxell Budó. El Ejecutivo catalán ha puesto el ejemplo del toque de queda como una de las medidas que podría caer el 9 de mayo una vez acabe el estado de alarma, debido a que es una restricción de los derechos fundamentales de carácter general que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) podría no avalar.
Por Arturo Puente.