Euskadi reconoce que excluye de la estadística de casos en UCI con COVID-19 a pacientes que siguen ingresados pero dan negativo
La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha admitido este martes en Radio Euskadi que las estadísticas de pacientes críticos con COVID-19 en las UCI de los hospitales vascos no recogen a aquellos infectados que, aunque se mantengan en estado grave con problemas respiratorios derivados del Sars-Cov-2, hayan dado negativo en una segunda o sucesiva PCR de control. El último dato de recogido en los informes de seguimiento de la pandemia arroja que son 76 las personas en la UCI y Sagardui no ha revelado la cifra real incluyendo a los “negativizados”.
Las 76 plazas ocupadas representan un 23,7% de las 321 que, según los últimos datos, constaban como habilitadas en el marco del escenario 3 de 5 de alerta hospitalaria. Se considera un margen 'aceptable' ya que no se habla de riesgo de posible colapso hasta que los casos de COVID-19 superan el 35% de las plazas totales. Lógicamente, en las UCI hay también internos por otras patologías. Eso sí, este año se ha constatado que las medidas de protección contra el coronavirus y la mayor extensión de la vacunación han reducido a casi la nada la afección del virus de la influenza (gripe), que tiene en esta época del año su pico estacional. Preguntada si este sistema de cálculo no se podría considerar “hacer trampas en el solitario”, la titular de Salud ha indicado que Osakidetza “no olvida el origen” de cada uno de los enfermos. Ahora bien, ha asegurado que ya es un “logro” en el tratamiento médico que un paciente dé negativo.
Escribe Iker Rioja Andueza