Jessie Buckley, la actriz favorita al Oscar que rechazó el éxito fácil: de cómo perder un reality show la llevó a Hollywood
Este 15 de marzo es la gala de los Premios Oscar 2026 y si hay un galardón que tiene una clara favorita es el de mejor actriz protagonista, que apunta a Jessie Buckley por su papel de Agnes en “Hamnet” de Chloe Zhao, al haberse llevado anteriormente el Globo de Oro, el Critics Choice Award, el BAFTA y el SAG Award.
Mientras el de mejor actor se le podría escapar a Timothee Chalamet, en el caso de actuación femenina, la actriz irlandesa parte como gran favorita, y lo que pocos saben es que su carrera comenzó en un concurso de televisión de la cadena BBC en el que quedó segunda. Este fue el inicio de una trayectoria poco usual en Hollywood y que podría escribir un capítulo más de su historia.
De rechazar el camino fácil para llegar al Oscar
Jessie Buckley nació en Killarney, Irlanda, el 28 de diciembre de 1989, y desde muy temprano comenzó en la actuación, durante el colegio y el instituto, donde interpretó también papeles masculinos para obras como ‘West Side Story’. Es por eso que muy temprano tuvo claro su objetivo, aunque fue rechazada por dos escuelas de teatro antes de que se decantara por audicionar para un nuevo concurso televisivo en la BBC.
Buckley fue seleccionada para participar en el reality show “I’d Do Anything”, un concurso en el que se buscaba la protagonista desconocida para el musical Oliver!, que se representaría en el West End de Londres, en 2008. No fue la ganadora, quedó en segunda posición, lo que le hizo ganarse ser la suplente de la obra, pero la actriz rechazó este premio porque tenía otros proyectos en mente como eran estudiar música en la Real Acdemia de Música de Irlanda e interpretación en la Real Academia de Arte Dramático de Londres.
La actriz irlandesa demostró que lo suyo era lo de trabajar en silencio, en la sombra, optando por el camino más difícil tras su participación en televisión, a la que no volvería hasta ocho años después para la serie ‘Guerra y Paz’ de 2016, a lo que se unió formar parte de otras series como ‘Taboo’ o ‘La mujer de blanco’.
El camino 'silencioso' a Hollywood
Su debut en el cine llegaría un año después de su regreso a televisión, en 2017 con ‘Beast’, un thriller psicológico en el que daba vida a un personaje incómodo y oscuro, en el que ya se podía atisbar su talento para papeles de alta intensidad emocional como el que le ha dado el reconocimiento en ‘Hamnet’.
Fue este un punto de inflexión, pues fue cuando la industria del cine puso su atención en Jessie Buckley para interpretar personajes secundarios cargados de peso y emoción como sucedió en ‘Estoy pensando en dejarlo’ y ‘La hija oscura’, de Maggie Gyllenhall, con la que ha vuelto a colaborar en “La novia”, un remake de “La novia de Frankenstein” que protagoniza con Christian Bale y que está siendo un sonado fracaso comercial y de crítica.
Pero Buckley ha demostrado que su camino no es el habitual, y tras su buen hacer en el cine, decidió volver al teatro musical y protagonizó junto a Eddie Redmayne la obra ‘Cabaret’ en el West End de Londres, en el papel de Sally Bowles que interpretó en la gran pantalla Liza Minelli, precisamente que le valió el Oscar a Mejor actriz en 1973.
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