Nuevo hallazgo arqueológico en Cerdeña: encuentran otra Tumba de los Gigantes con más de 3.000 años de antigüedad
En el centro-norte de la isla de Cerdeña, en concreto, en la altiplanicie de Crastu Littu en la región de Marghine, ha tenido lugar el enésimo descubrimiento arqueológico de la zona, en este caso un monumento funerario que se encuentra en estado excelente de conservación debido a que ha pasado siglos ocultado por la maleza.
En este caso, se trata de una nueva Tumba de los Gigantes, que forma parte de los yacimientos encontrados alrededor del pueblo nurágico, que data de la Edad de Bronce, entorno al año 1.800 a.C hasta los primeros siglos del primer milenio a.C.
La nueva Tumba de los Gigantes encontrada en Cerdeña
Los arqueólogos han encontrado así en Cerdeña la que sería una nueva Tumba de los Gigantes, bautizadas así por sus grandes dimensiones, que solían alcanzar hasta los 30 metros de longitud, no porque fuera habitada por gigantes, y que es una de las características de la cultura nurágica que se desarrolló en la isla actualmente perteneciente a Italia.
Las Tumbas de los Gigantes son tumbas colectivas que vistas desde el aire presentan una forma que recuerda a la cabeza de un toro, que se vinculaba habitualmente a los pueblos prehistóricos de la isla, siendo uno de ellos el nurágico. El trabajo conjunto de las Superintendencias de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje de Cerdeña, que en esos momentos se ubicaba en la zona por una excavación cercana, en la restauración de una nuraghe, que son grandes torres construidas con bloques de piedra colocados sin mortero.
La tumba encontrada estaba oculta por densa maleza, que al retirarla pudo dejar ver el conjunto en un “excepcional estado de conservación”, dentro del yacimiento de Crastu Littu, que se ubica sobre un espectacular mirador a 740 metros de altura que permite ver la llanura de Macomer, los altiplanos de Paulilatino y Abbasante, el golfo de Oristano y también las montañas de Nuoro.
Esta nueva Tumba de los Gigantes en Cerdeña se trata de un monumento construido con bloques de traquita, donde se observa la cámara funeraria y una monumental exedra frente a la entrada, a un espacio circular con dos brazos de piedra que se extienden a los lados que formaba parte de la ceremonia, porque era donde se realizaban los rituales relacionados con los fallecidos y culto a antepasados, según informan los investigadores, que así certifican que todo tenía sentido más allá a un motivo estético.
Lo que ha diferenciado y sorprendido de este hallazgo en concreto respecto a otros de Cerdeña, es que en este caso la entrada se dividía en dos niveles, un aspecto muy poco documentado en este tipo de construcciones, y se ha encontrado, además, en su interior restos de cerámica, lo que también evidencia que el lugar fue ocupado después por otras civilizaciones, al haber también huellas de excavaciones clandestinas posteriores.
Quienes eran el pueblo nurágico
Esta nueva Tumba de los Gigantes queda integrada así en un complejo arqueológico que forman un pozo sagrado, un asentamiento, dos protonuraghes y un área funeraria de grande extensión, que habría sido incluso frecuentada antes del comienzo de la cultura nurágica. Y es que los arqueólogos de la zona consideran que estas tumbas en Cerdeña son una evolución de dólmenes más antiguos, en parte por ser más grande de lo que es habitual y por su forma de exedra semicircular, lo que evidencia el desarrollo de una arquitectura monumental de enterramientos colectivos anterior.
El pueblo nurágico fue una civilización avanzada de la Edad de Bronce que vivió en la isla de Cerdeña de 1800 a.C hasta el año 238 a.C, cuando fueron conquistados por los romanos. Es conocida por sus torres de piedra, ‘nuragas’, que dan nombre a esta cultura, así como por su sociedad de tribus y su dominio de navegación en el Mediterráneo.
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