Fue uno de los peores emperadores romanos según la historia: ¿Qué hay detrás de los mitos alrededor de Nerón?
Tirano o cruel son algunos de los adjetivos que se le han dado a Nerón a lo largo de la historia, en la que ha quedado como uno de los peores emperadores del imperio romano. Sin embargo, en los últimos años ha tenido lugar una cierta restauración de su figura, que un día como hoy, 9 de junio del año 68 ponía fin a su vida después de que el Senado lo derrocara y le declarara “enemigo del Estado”.
Así fue como falleció a los 30 años un Nerón que puso fin a la dinastía Julio-Claudiana y que todavía rivaliza actualmente por el título de peor emperador romano con nombres como Calígula y Domiciano, con los que coincide en que la forma en la que fueron retratados por la historia podría no haber sido del todo fiel a la realidad.
Nerón: ¿extravagante y excesivo?
Con tan solo 16 años, Nerón subió al poder como quinto emperador de Roma. Durante su mandato, llevó a cabo medidas administrativas de gran alcance como reformas fiscales, monetarias y grandes proyectos de construcción, que le hicieron popular ante el público, teniendo en cuenta que también mejoró el sistema de suministro.
¿Entonces, por qué llegó a ser acusado de excéntrico? Los historiadores afirman que tiene que ver el hecho de que la historia nos ha llegado por parte de la aristocracia y fue el último de una dinastía: “Él tuvo la mala suerte de ser el último emperador de la dinastía romana Julio-Claudiana. Entonces, cuando murió, hubo un período de guerra civil y caos, y después de eso, una nueva dinastía llegó al poder. Y todas las historias se escribieron bajo esta nueva dinastía que debía legitimarse a sí misma y representar al período anterior de la peor manera posible”, reconoce Francesca Bologna a BBC con motivo de la exhibición que protagonizó la figura histórica en el Museo británico en 2018.
Imitaron su corte de pelo y su rostro aparece en varios ‘grafitis’ que han llegado a nuestro tiempo, lo que demuestra que fue un emperador popular, muy diferente a lo que pudo ocurrir en las altas esferas políticas, de donde procedían los tres historiadores que más mala fama le han dado: Tácito, Cassius Dio y Suetonio.
¿Asesinó a su madre y esposas?
Una de las acusaciones más graves del emperador Nerón es que mandó asesinar a su madre, Agripina la Menor, así como a dos de sus esposas: Claudia Octavia y Popea Sabina. Sobre la primera se supo que tuvo un rol relevante durante sus primeros años en el poder, actuando casi como gobernadora, lo que generaría tensión con su hijo. Y es que esto no estaba bien visto en una sociedad patriarcal, y esta finalmente moriría, un hecho que se sabe que tuvo a su hijo involucrado, que se defendió porque aseguró que ella planeaba asesinarlo.
Su primera esposa, Claudia Octavia, fue clave también en su ascenso al poder, pero también terminaría ejecutada por adulterio, un hecho que se puso en duda ya entonces. Menos tuvo que ver el emperador en la muerte de su segunda esposa, que lo hizo embarazada de una niña entre acusaciones de haber sido él quien le pateó el vientre, un hecho que la historiadora Bologna considera bastante probable que fuera falso.
Su acto más impopular: acusado del Gran Incendio de Roma
Pero si hay algo que ha hecho entrar en la historia como un villano oficial fue el hecho de que fue acusado de provocar el gran incendio de Roma de julio del año 64. “Tocaba el violín mientras Roma ardía”, se llegó a decir cuando ni siquiera existían estos instrumentos. Sin embargo, que ardiera la ciudad eran comunes, aunque este tuvo un alcance mayor, de nueve días, debido a la alta densidad de población, así como la mala calidad de viviendas.
Los historiadores defienden que “Nerón ni siquiera estaba en Roma en ese momento”. Pero esto llevó a que se ejecutaran en masa a cristianos, de cuya decisión también se culpó al emperador, un hecho que todavía genera controversia porque se pudo exagerar su rol, mientras cimentó “su recepción negativa hacia él”
El incendio de Roma, por otro lado, tuvo como consecuencia que se llevaran proyectos para embellecer la ciudad como la Domus Aurea, cuyos restos se pueden visitar en los alrededores del Coliseo, y que fue un palacio que ocupó alrededor de 50 hectáreas, entre ellas un lago, que se encuentra bajo el que sería el anfiteatro más famoso. Sin embargo, debido a la impopularidad de este, muchas obras fueron destruídas y no han llegado a nuestros días.
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