Que no te la den con queso: los cinco quesos que debes probar si viajas a Polonia

Queso redondo muy parecido al Stare Złoto

Adrián Roque

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Cuando se habla de gastronomía polaca, casi toda la atención suele ir a platos como los pierogi, las sopas contundentes o las carnes ahumadas. Sin embargo, hay otro producto profundamente ligado a la cocina cotidiana del país que muchas veces pasa desapercibido fuera de Europa del Este: el queso.

Porque aunque Polonia no tenga la fama quesera de Francia, Suiza o Italia, el queso forma parte desde hace décadas de desayunos, recetas tradicionales y elaboraciones nacidas en regiones rurales donde conservar alimentos durante el invierno era fundamental.

Lo interesante es que muchos de estos quesos siguen siendo prácticamente desconocidos fuera del país, pese a reflejar perfectamente la mezcla entre tradición campesina, cooperativas locales y producción artesanal que todavía caracteriza buena parte de la gastronomía polaca. Vamos a hacer un repaso por cinco quesos conocidos de Austria -algunos de los que recoge la web de quesos Mundo del Queso

Carski

El Carski comenzó a producirse en los años cincuenta por la cooperativa lechera de Hajnówka, en el noreste de Polonia, una región profundamente marcada por los bosques y la tradición rural. Se trata de un queso elaborado con leche de vaca y pensado para largas maduraciones, algo que le aporta una textura firme y un sabor intenso pero equilibrado. Su perfil recuerda ligeramente a algunos quesos centroeuropeos clásicos, aunque mantiene un carácter propio mucho más ligado a la tradición láctea polaca.

Królewski

Queso con bordes rojos similar al Królewski

El Królewski, cuyo nombre significa literalmente “queso real”, es probablemente uno de los quesos polacos que más recuerdan visualmente a los grandes quesos alpinos europeos. Elaborado con leche pasteurizada de vaca, posee agujeros característicos y un sabor suave, ligeramente dulce y muy accesible para prácticamente cualquier paladar. Precisamente esa combinación entre textura cremosa y perfil equilibrado ha hecho que se convierta en uno de los quesos más populares dentro de Polonia.

Stare Złoto

El Stare Złoto demuestra bastante bien hasta qué punto el queso forma parte de la cultura gastronómica polaca. Es un queso de larga maduración y sabor mucho más profundo que otros quesos cotidianos del país. La curación prolongada desarrolla notas intensas y ligeramente tostadas, creando un perfil pensado para quienes disfrutan de quesos con más personalidad y carácter.

Hauskyjza

El Hauskyjza nace en la región de Alta Silesia y tiene un origen profundamente ligado a la cocina de aprovechamiento. Surgió como una manera de conservar durante más tiempo el twaróg, uno de los quesos frescos más tradicionales de Polonia. Más que un queso convencional, funciona como una preparación muy vinculada a la cocina popular y doméstica del país. Ese origen humilde explica bastante bien una parte importante de la gastronomía polaca: recetas nacidas más de la necesidad que del lujo.

Old Wańczyk

En el valle de Krzeszów, al suroeste de Polonia, Sylwester y Lucyna Wańczyk elaboran artesanalmente el Old Wańczyk, uno de esos quesos que reflejan el auge de pequeñas producciones locales dentro del país. Su elaboración combina tradición y maduración lenta para conseguir un queso de sabor intenso, textura firme y una profundidad aromática mucho más compleja de lo que muchos esperan al pensar en quesos polacos. Es también un buen ejemplo de cómo la tradición quesera del país sigue evolucionando sin perder el vínculo con el territorio.

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