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Porción de diablura

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Pablo Iglesias insiste en pedir al PSOE una reunión para hablar de la moción de censura: "Dialogar nunca está de más"

Ante la difícil situación que atraviesa la Patria (Pablo dixit), Podemos ha decidido proceder a pensar si es conveniente presentar una moción de censura, previa consulta a las bases, que ya se sabe cómo son a veces las bases de revoltosas, que les preguntas por un parque de Madrid  y te sale la III República. Un servidor, tras leer atentamente la no propuesta de moción, he podido colegir que todavía no hay un candidato, ni programa que lo arrope y ni siquiera fecha para presentarla, aunque no me hagan mucho caso, que yo no soy licenciado en Políticas y eso me limita mucho.  Y más después de ver el acto de presentación de la anti moción, con los siete vengadores avanzando a cámara lenta por el pasillo del Congreso como en la película ‘Los Mercenarios’, aunque tras fijarme con atención me parecieron más la ‘Patrulla Canina’.

Lo que sí he leído es un montón de improperios hacia los socios que tendrían que acompañarles, a los que han sometido a su atemperada política de dar patadas en las partes blandas, que eso siempre da resultados excelentes, para Rajoy sobre todo. La última tarascada ha sido la convocatoria de una manifestación en apoyo de su pre propuesta que se celebrará, vaya por Dios, el mismo día que los socialistas van a elegir a su nuevo secretario general, con la sana intención de tocarles un poco los mismísimos. De todo ello deduzco, a causa de mi maldad, que la moción de censura (mejor porción de diablura) en realidad se la van a presentar al PSOE, para ver si en las próximas elecciones llega por fin el soñado ‘sorpasso’, aunque para ello tengamos Rajoy hasta que se canse de hacer ‘footing’ por el mundo.

Por si acaso fuera de verdad que quisieran remover al Gran Corredor Corrupto, estoy dispuesto a aportar ideas para llevar a buen fin la operación. Como programa yo propongo la Constitución de la República Democrática de Alemania, aclarando que el Muro de Berlín fue construido para dificultar que los obreros alemanes occidentales asaltaran en tropel los cielos comunistas y no para impedir que la clase obrera del Este se agrupara, pero alrededor de las hamburgueserías y centros comerciales del Oeste.

Candidatos de sobra

Para candidato hay varias alternativas, ante la poca ansia que ha demostrado el Amado Líder por entronizarse Él Mismo. Podrían proponer al socialista Pedro Sánchez, y así volver a humillarle, otra vez. No te quiero ni contar si la candidata del PSOE fuera Susana Díaz, a la que ya le insinúan preventivamente otra moción de censura.

Como diría el presidente de la gestora socialista, Javier Fernández (que hasta tiene sentido del humor), así podría Pablo Iglesias ‘el Menor’ volver a la escena del crimen, a rectificar su inmenso error de permitir que el PP (Partido Pútrido) siguiera en el Gobierno.

Si el presunto candidato no fuera del PSOE, miraría dentro de las propias filas, que también hay gente muy preparada. Por ejemplo, Iñigo Errejón, aunque para ello tendrían que sacarle de las mazmorras. También Ramón Espinar, que si no llegara a presidente, siempre podría desempeñarse como ministro de Vivienda, que ya tiene mucha experiencia. Por no hablar de Irene Montero, joven pero suficientemente cabreada, sobre todo para presentarse a las puertas del G-7 a protestar porque no la han invitado. Seguro que consigue que Trump o Putin le cedan su puesto asustados. No rechacemos esta última opción, que tendría la ventaja de que el Muy Amado Líder, una vez superada su natural modestia, pudiera entrar en la Moncloa como Primer Caballero y ejercer así su benéfica influencia.

Tampoco descartemos al Gran Timonel de la izquierda española, Julio Anguita, que no solo fue capaz de dejar para la posteridad la ‘Teoría de las Dos Orillas’, sino de unir ambas andando sobre las aguas, para allí encontrarse con Aznar. Seguro que el Califa y su actual profeta Iglesias no nos dejarían colgados, aunque de pinzas van sobrados.

Aunque factibles, estas soluciones no son tan drásticas como las que necesita España, encorsetada entre constituciones burguesas y leyes y reglamentos castizos. Por ello animo al muy ínclito e inefable Pablo Iglesias a que se deje de zarandajas y en vez de proponer una no moción de censura presente una moción de abdicación del Rey de España para presentarse Él como aspirante alternativo. Así estaríamos más cerca de la III República y de que los parques de Madrid sean de la gente. Como todos los monarcas están adscritos a una dinastía, y a falta de crear una propia, sugiero que se acoja a la Casa de Saboya, que también tiene buena rima. Podría adoptar el nombre de Pablo Manuel I de España. Y V de Venezuela.

 

 

 

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