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ENTREVISTA | TONI COMÍN (Junts pel Sí)

"Tenemos que convencer a toda la gente que todavía mira a este proceso con inquietud"

Entrevista a Toni Comín, diputado de Junts pel Sí y próximo conseller de Salud: "El acuerdo de estabilidad con la CUP requiere que se puedan aprobar unos presupuestos"

Insta a "demostrar con hechos" que el objetivo del proceso soberanista es mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos

Señala como prioridades a abordar en materia sanitaria la reducción de listas de espera, la "desprivatización" y garantizar la "legitimidad social" del sistema mediante la "transparencia máxima"

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Antoni Comín número tres de la llista unitària "Junts pel Si" / ENRIC CATALÀ

Toni Comín en una fotografía tomada el verano pasado, cuando se confirmó que iba de 11 en la lista de JxSí del 27-S ENRIC CATALÀ (ARCHIVO)

Toni Comín (Barcelona, 1971) es diputado de Junts pel Sí. No es la primera vez que se sienta en un escaño del Parlament: lo hizo durante el Tripartit como diputado de las listas del PSC-Ciutadans pel Canvi. Abandonó el partido en 2014 y se ha ido acercando a la órbita de ERC. Ha tenido un papel importante en las negociaciones con la CUP, en especial en lo referente a la sanidad. Atiende a Catalunya Plural por teléfono debido a su apretada agenda. Ha sido propuesto por Oriol Junqueras para ocupar la conselleria de Salud,  una de las seis que le corresponden a los republicanos. En 1999 publicó un Quadern del centro de estudios Cristianisme i Justícia con un título elocuente: La igualdad, una meta pendiente. Más de quince años después, defiende que un país "más igualitario, con derechos sociales garantizados y más justicia social" es una herramienta para mejorar la salud de las personas y también para superar el 50% de partidarios de la independencia.

La CUP entiende que el acuerdo de estabilidad solo se circunscribe al proceso independentista. ¿No afecta a los presupuestos, por ejemplo?

Una parte muy importante del plan de choque no se puede aplicar sin unos nuevos presupuestos. No hay nada automático, todo se tiene que hablar, pero el acuerdo de estabilidad con la CUP requiere que se puedan aprobar unos presupuestos. Sin los presupuestos no hay estabilidad, esto es evidente.

Ya se ha investido a un president. ¿A partir de ahora el plan pasa por implementar punto por punto la declaración soberanista aprobada el 9 de noviembre?

El plan pasa por aplicar la propuesta de acuerdo que Junts pel Sí ofreció a la CUP. La investidura del president se hace, entre otras condiciones, a cambio de que la CUP asuma la propuesta de acuerdo. Esto incluye el despliegue de la declaración de inicio del proceso de independencia. También de los capítulos del proceso constituyente y del plan de choque social, que tiene calendario y presupuesto. Las medidas de la mayoría parlamentaria de JxSí y la CUP serán muy previsibles.

Por lo tanto, se empiezan a tramitar ya las leyes del proceso constituyente y de la Hacienda y de la Seguridad Social catalanas.

En los diez días posteriores a la toma de posesión del nuevo Govern se presentará la petición de constitución en el Parlament de las ponencias conjuntas para elaborar las leyes del proceso constituyente, la seguridad social y la hacienda pública.

Si las medidas de la mayoría del Parlament son previsibles, la respuesta del Gobierno lo es todavía más: recurso al Constitucional y suspensión de las leyes catalanas. ¿Cómo se seguirán aplicando las leyes aprobadas por el Parlament?

Vuelvo a la declaración del 9 de noviembre: el Parlament y el proceso de desconexión democrática no se supeditarán a las decisiones de las instituciones del Estado, en particular del Tribunal Constitucional.

¿Han pensado en algún mecanismo para evitar que los funcionarios catalanes incurran en una ilegalidad y el Estado pueda actuar contra ellos?

No queremos dar por hecho que el Estado no se comportará democráticamente impidiendo que un Parlament legítimo aplique el mandato que cuenta con el respaldo de una mayoría democrática. A medida que vayan sucediéndose los hechos veremos cómo responderemos. Tenemos la esperanza de que haya una recapacitación democrática de las instituciones españolas. Ahora bien, si finalmente las instituciones españolas no se comportan como las inglesas o las canadienses, no prevemos actuaciones del Gobierno contra los funcionarios, sino contra el Parlament de Catalunya. Si el Gobierno decidiera bloquear el proceso, los primeros que tendremos una responsabilidad seremos los diputados.

Asume un riesgo que no todo el mundo estaría dispuesto a asumir.

Los diputados de JxSí tenemos muy claro el programa con el que nos presentamos a las elecciones. Y el programa habla de la declaración de inicio del proceso y de hacer la independencia. Somos perfectamente consciente de los riesgos. Los asumimos con tranquilidad, responsabilidad y serenidad el día que decidimos ir en la lista de JxSí, siempre confiando en que el diálogo será la vía que permitirá resolver este conflicto institucional.

¿Cómo se constituye una Hacienda catalana y el resto de estructuras de estado con la caja de la Generalitat vacía e intervenida?

La caja de la Generalitat está vacía no porque la sociedad catalana no sea capaz de proveer los recursos necesarios para hacer las estructuras de estado, sino porque el diseño institucional actual no permite a la Generalitat disponer en plena libertad de sus recursos. Para hacer unas estructuras de estado hace falta que un país las pueda mantener y financiar. Y es evidente que la sociedad catalana y su economía están perfectamente capacitadas para hacerlo.

¿Habrá Declaración Unilateral de Independencia esta legislatura?

La hoja de ruta de JxSí no habla en ningún momento de una Declaración Unilateral de Independencia. Hay dos fases. La primera empezó con la declaración de inicio del 9-N y culminará con la proclamación de la independencia. Entre la declaración y la proclamación se habrán desarrollado las estructuras de estado y la parte civil del proceso constituyente. Culminada la primera etapa se proclamará la independencia e inmediatamente después el Parlament aprobará la ley de transitoriedad jurídica. Cuando esté en vigor el marco jurídico transitorio, se aprobará la ley del proceso constituyente, que regulará el proceso de elaboración y aprobación de la nueva constitución.

La segunda fase se inicia con las elecciones constituyentes. Es la parte institucional del proceso constituyente. El Parlament constituyente elaborará una Constitución y la someterá a referéndum. Una vez ratificada la Constitución, culmina la segunda fase. La proclamación de independencia no es el final del proceso, de hecho está en el medio del proceso. No es definitiva, queda condicionada a que el proceso de independencia culmine. Si fuese definitiva estaría al final.

¿Aunque no esté al final del proceso, se puede proclamar la independencia con un 48% de los votos a favor?

El propio programa electoral de JxSí dice que nos mantenemos expectantes a que las instituciones españolas planteen celebrar un referéndum pactado. Ya hemos celebrado todos los referéndums no pactados posibles: el proceso participativo del 9-N de 2014 y las elecciones plebiscitarias del 27-S. No tiene mucho sentido plantear en este momento un referéndum unilateral porque ya hemos explorado todas las fórmulas posibles. Por lo tanto, lo único que podemos hacer es aplicar la hoja de ruta, que marca que la independencia no quedará ratificada y que Catalunya no será un estado independiente hasta que los ciudadanos se pronuncien en el referéndum de ratificación de la Constitución. La proclamación de la independencia siempre queda pendiente de ratificación, que tendrá forma de referéndum de ratificación de la Constitución.

¿Cómo abordarán políticamente el reto de superar el 50% de los votos favorables a la independencia?

Quiero pensar que el proceso constituyente servirá para que una parte del país que hoy no confía en las bondades del proceso termine convenciéndose de que este proceso tiene una finalidad: que todo el mundo viva mejor, es decir, tener un país más igualitario, con derechos sociales garantizados y más justicia social. Si somos capaces de demostrar esto con la acción de gobierno, el plan de choque y el proceso constituyente, estoy esperanzado en que el 48% del 27 de septiembre superará el 50%. El trabajo es nuestro. Tenemos que convencer a toda la gente que todavía mira a este proceso con inquietud, o hasta con miedo o recelo. Y solo hay una manera de hacerlo: con honestidad y demostrando que queremos la independencia para hacer políticas sociales efectivas.

Tenemos que demostrar con hechos que el objetivo de este proceso es que todo el mundo viva mejor, empezando por los que lo están pasando peor: las clases populares, la gente que sufre más la precariedad y que necesita más que nunca que los derechos sociales estén garantizados. Sólo así podremos ampliar la mayoría.

Todas las quinielas le sitúan como futuro conseller de Salud. ¿Qué prioridades cree que debe abordar el futuro Govern en el ámbito sanitario?

No hablo como una persona que está, como has dicho, en una quiniela para una conselleria, sino como alguien que ha participado en las negociaciones del plan de choque con la CUP. Desde el primer momento la CUP dio mucho protagonismo a las cuestiones de Salud. A nosotros nos pareció muy bien. En la propuesta de acuerdo, de hecho, hay un capítulo específico dedicado a Salud. Y allí ya se especifican varias prioridades, como la reducción de listas de espera, la 'desprivatización' y garantizar la legitimidad social del sistema sanitario.

Más allá de la sanidad, respecto al conjunto de las políticas del Govern sabemos que la desigualdad es una de las principales razones que explican la salud de una sociedad. Las sociedades desiguales tienen peor salud, y las más igualitarias mejor salud. Si queremos hacer un país con el derecho a la salud garantizado no solo tenemos que hacer políticas sanitarias. También tenemos que hacer un país más igualitario.

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