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"Urge encontrar un modelo que permita pagar decentemente por hacer buen periodismo"

Entrevista a Alfonso Armada, director de 'fronterad': "Nos faltan ideas empresariales, no periodísticas"

"Hasta ahora no hemos encontrado otra manera que la autoexplotación, la pasión, el entusiasmo y la sinceridad"

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Alfonso Armada viaja en su ultimo libro por el "mar atlántico" y su vida

El periodista y director de 'fronterad', Alfonso Armada

El periodismo comienza a moverse fuera de sus fronteras históricas, aquellas que delimitan el contorno de los medios tradicionales y sus modelos de sostenibilidad económica. Lo acabamos de leer en el post que sirve de preámbulo a esta entrevista: ' Dinero ciudadano para contar lo que Goliat esconde'.

Ahí vemos destellos (aún leves) de esa ansiada "salvación del periodismo" que evite que acabe devorado por su propia infraestructura. Uno de esos casos narra la reciente aventura en la que se ha embarcado la revista digital ''fronterad'': una serie de reportajes de investigación sobre el terreno acerca del impacto real en América Latina de la presencia de multinacionales españolas. Como recuerda la reportera Nazaret Castro en la página de campaña para recaudar fondos que hagan posible este trabajo, algunas de estas empresas, además, "provienen de la privatización de compañías públicas (Endesa, Telefónica, Repsol), y su ascenso y consolidación en América Latina ha sido fomentada por los distintos gobiernos españoles". "La opinión pública española tiene el derecho, y el deber, de pedir explicaciones a sus representantes políticos", y este ' Cara y cruz de las multinacionales españolas en América Latina' pretende proporcionar la información que lo posibilite.

Nos lo explica directamente Alfonso Armada, director de ''fronterad''. Armada es un veterano periodista que además es adjunto al director del diario ABC y director del master de Periodismo de este medio, del que anteriormente fue  corresponsal en Nueva York. Antes pasó muchos años en la redacción de El País, para el que cubrió el cerco de Sarajevo y fue corresponsal para África durante cinco años. Un profesional formado en un mundo donde el periodismo era rentable y retribuido y que ahora, desde una perceptible prudencia, se embarca junto con otros pares en la búsqueda de nuevas vías:"Nos faltan ideas empresariales, no periodísticas. Confiamos en que lo que hacemos es necesario. Pero tratamos de no confundir nuestros deseos con la realidad".


¿Qué fue antes: la idea de realizar esta investigación periodística en América Latina y después pensar en cómo financiarla y acabar llegando al crowdfunding, o viceversa: la idea de probar el crowdfunding (visto que ya ha dado resultado con  otros proyectos periodísticos) y entonces pensar en temas y llegar a este en concreto?

Desde el inicio de ''fronterad'' pensamos dedicar grandes esfuerzos a investigar y contar, por extenso, de forma lo más profunda, ecuánime y amena posible, historias de las que no se habla. Poder viajar a Madagascar durante un mes para escribir sobre un poeta que se inspiró en García Lorca. O compartir con una panadera de la Costa de la Muerte su ruta y rutina diaria. Esto lo haremos pronto, no hace falta dinero. La revista se fundó tratando de seguir la senda del New Yorker: hacer buen periodismo, sin preocuparse del espacio, y sí de la verdad, con un departamento de fact checking, que sigue inédito en la prensa española, y con asignaciones para fotógrafos y reporteros que les permitieran dedicarse a un reportaje el tiempo que fuera necesario, y con el estilo de la buena crónica anglosajona (y desde hace ya un tiempo, latinoamericana). Lo de las multinacionales está en los primeros índices, como lo de El Corte Inglés y cómo funciona, los logros de la Fundación Príncipe de Asturias y sus premios, las cuentas de la Casa Real, y perfiles bien trabados de figuras como Carlos Slim, Juan Luis Cebrián, Richard Ford, o, ahora, el papa Francisco. Es decir, llegamos aquí porque Nazaret Castro estaba en Buenos Aires y llegamos a la conclusión de que tal vez podíamos empezar por ahí. Porque con temas de esa envergadura casi nadie se atreve porque te arriesgas a perder la publicidad que no tuviste y que, tal vez, ya no tendrás. Aspiramos a que si llegamos a publicar un reportaje crítico sobre una empresa como Pescanova o Coca-cola, Exxon o Novartis no solo no se nos querellen, sino que nos digan que todo lo que decimos está bien, lo encajen y cambien lo que no funciona, reduzcan la distancia entre lo que dicen y lo que hacen. Un sueño olímpico. La campaña nos servirá también para ver el grado de compromiso de nuestros lectores con lo que hacemos. No nos gusta que se pague una miseria a los periodistas. O que no se pague nada. Pero hasta ahora no hemos encontrado otra manera que la autoexplotación, la pasión, el entusiasmo y la sinceridad. Pero urge encontrar un modelo que permita pagar decentemente por hacer buen periodismo, y para eso hacen falta lectores dispuestos a apoyarlo. Nosotros pondremos todo nuestro esfuerzo y talento para satisfacer ese compromiso, esa devoción.

Dice Nazaret Castro en su blog de  'fronterad' : "Un periodismo donde el público escoja lo que quiere que sea investigado, y donde el periodista responda sólo ante su público. Por eso el crowdfunding es tan esperanzador." ¿Es la financiación colectiva el único camino posible para la sostenibilidad económica del periodismo independiente? ¿Qué otras vías de autofinanciación consideráis o preveéis desde 'fronterad'? 

No puede ni debe ser la única vía. Es otra vía más. Vamos a probar muchas opciones: el 23 de abril lanzamos con la editorial 'Musa a las 9' nuestra propia colección de e-books con contenidos publicados en la web. También queremos explorar la versión para tabletas y móviles. No descartamos montar un bar que, además de redacción y lugar de encuentro, sirva de espacio para debates sobre ciencia, arte y política, se impartan talleres de periodismo de viaje y de investigación, se celebren exposiciones, recitales de poesía, microteatro, música desenchufada, y además se encuentren todo tipo de revistas y periódicos, sea una librería y un kiosco, esté siempre abierto, el café te mantenga despierto hasta altas horas de tí mismo, nos permita desvirtualizarnos, compartir y tomarse algo caliente de madrugada cuando ya no quede ningún lugar abierto para pensar, leer, hablar.

¿Cómo se ha financiado 'fronterad' hasta ahora?

Arrancamos con aportaciones de los que iniciamos el proyecto y donaciones de familiares y amigos, hicimos una subasta de obras de arte. Incurrimos en deudas con la empresa que se encargó de elaborar todo el gestor de contenidos, que fue en Drupal [un software de código libre], alquiler de un local, ordenadores y salarios. No duró mucho. Seguimos teniendo algunas deudas, y tenemos algunos ingresos gracias a la publicidad. La solución ha sido ajustar al máximo los costes y tratar de ganar dinero por las otras vías que comentaba en la respuesta anterior. De momento solo cobra regularmente el webmaster, pero un sueldo mínimo, y pagamos las traducciones y algunos dibujos. No da para más.

En su artículo titulado ' Crowdfunding', el codirector de 'fronterad' Emilio López-Galiacho pregunta a los lectores: "¿cuántos de ustedes estarían dispuestos a pagar cuatro o cinco euros al mes por leer 'fronterad'?". ¿Os estáis planteando establecer algún sistema de pago regular en 'fronterad'? 

Es un tema recurrente. Hace poco publicamos el lúcido manifiesto Otro periodismo es posible, elaborado por los responsables de la maravillosa revista trimestral francesa XXI, Laurent Beccaria y Patrick de Saint-Exupéry. Ellos han apostado por el papel, el reportaje de largo aliento, el cómic, el tiempo y el terreno, y han descartado la publicidad. Todo un ejemplo. No renunciamos a casi nada. Cobrar por acceder a parte o a todos los contenidos de 'fronterad', hacer una versión anual, bimensual o trimestral en papel. Estamos en la infancia de internet, pero no del periodismo. Sabemos lo que es importante. Nos faltan ideas empresariales, no periodísticas. Confiamos en que lo que hacemos es necesario. Pero tratamos de no confundir nuestros deseos con la realidad. Sabemos que hay que perseverar, resistir. Todavía no nos lee demasiada gente. Todavía no hemos logrado que nos conozcan muchos para que nos descarte la mayoría, y ojalá una inmensa minoría se quede, leyendo. También queremos explorar todas las formas posibles de narrar el mundo. Y para eso internet es un fantástico campo de experimentación.

Recientemente se han publicado los resultados de una enorme investigación periodística sobre los paraísos fiscales a nivel mundial que ha involucrado a más de 80 periodistas de muchos países y medios diferentes, bajo el paraguas de la  ICIJ. Más allá del crowdfunding, ¿Cómo se considera desde 'fronterad' las posibilidades del "periodismo de muchos hacia un mismo objetivo"? ¿Hasta qué punto estarían dispuestos, ahora o en el futuro, a abrir la estructura de 'fronterad' para trabajar conjuntamente con otros periodistas, freelance o de otros medios?

Ya lo estamos. De hecho hemos publicado varios reportajes elaborados por el ICIJ ( Cómo comprar la nacionalidad europea, Tráfico de restos de cadáveres para un negocio internacional cada vez más lucrativo, El último pez: la depredación del Pacífico Sur…). Mar Cabra, miembro del Consorcio, no solo es colaboradora y amiga de 'fronterad', sino profesora del Máster de Periodismo ABC/UCM, que yo dirijo. También colaboramos (compartimos contenidos) con webs amigas de América Latina, como Elfaro, Etiqueta negra, La silla vacía, El malpensante, Plaza Pública, The Clinic, Ciper. Nos están ayudando en la difusión de la campaña de crowdfunding y van a apoyar a Nazaret Castro sobre el terreno de varias formas. Queremos profundizar en ese trabajo conjunto. Solo nos faltan medios para que nuestra contribución sea igual de profesional y relevante.

En cuanto a lo anterior: ¿Crees que se comienzan a desdibujar los límites que dan forma a lo que siempre hemos entendido como "medio"? ¿Crees que esto puede ser positivo para el periodismo y la ciudadanía, o no?

Los viejos medios están todavía encajando el terremoto que han sufrido: crisis económica, crisis del sector, crisis de la publicidad, crisis de modelo, crisis de credibilidad, crisis de independencia, crisis moral. Creo sin embargo que el prestigio está basado en una trayectoria, en una forma de hacer las cosas, en un respeto estricto por la verdad, en evitar la indecencia, el autobombo, la mezcla interesada de hechos y opiniones, la difuminación de las fronteras entre la publicidad y la información, el solapamiento de intereses comerciales y periodísticos, la cercanía obscena con los poderes. No creo sin embargo en el periodismo ciudadano, sino en la colaboración entre periodistas, que son también ciudadanos, y los ciudadanos, que pueden compartir información, ser fuentes activas, y exigir comportamientos impecables a los gobernantes y a todas las instituciones gracias a una información veraz que cumpla con todos los requisitos del buen periodismo.


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