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Cinco escapadas que puedes hacer por España si trabajas en agosto

Cinco destinos icónicos que puedes disfrutar en cortas escapadas de fin de semana o aprovechando el puente del 15 de agosto. 

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 Ruinas de la torre de San Saturniño (Cambados).

Ruinas de la torre de San Saturniño (Cambados). Gabriel González.

Vivir el agosto en pleno asfalto no es una sensación nada placentera, como sabe cualquiera que se haya visto obligado a pasar por esta experiencia. El deseo de salir directos de la oficina o el taller, coger el coche, recoger a la familia y salir pitando hacia algún lugar fresco y distinto, cerca del mar o el monte, se hace a veces demasiado tentador.

Por si alguna vez puedes permitirte no resistir la tentación y decides dejarte llevar, te ofrecemos en el siguiente texto cinco propuestas perfectas para una escapada de agosto en territorio nacional. Puede ser un fin de semana largo, un puente o simplemente la acumulación de días libres: todos los destinos se adaptan perfectamente a estas situaciones. No obstante, la demanda en estas fechas es bastante alta. Según el director general del comparador Rastretor.com, Fernando Summers, “muchos establecimientos pueden estar llenos en agosto y los precios pueden subir, por lo que  comparar entre distintos hoteles se hace incluso más necesario para poder ahorrar”.

1. Semana Grande de Bilbao: para los amantes de las fiestas

Durante nueve días, del 19 al 27 de agosto, las gentes de la provincia de Vizcaya se reúnen en su capital, Bilbao, y lo dan todo en lo referente a fiesta y celebración. La ría se viste de casetas y los vizcaínos se acercan a cualquier hora del día -y de la noche- a tomar un vino o una cerveza junto a unos pinchos. Es una fiesta sin fin que termina cuando la mascota de las fiestas, la Marijaia es quemada.

Durante la Semana Grande de Bilbao, la cultura de Euskadi es celebrada al máximo. Hay conciertos de música tradicional vasca, bailes, exhibiciones y campeonatos de deportes rurales, como el corte de troncos, arrastre o levantamiento de piedras. Para los niños se celebran desfiles de gigantes y cabezudos.

Si lo que buscas es ambiente de fiesta mayor con alegría a raudales y numerosos actos culturales, en un ambiente, además, donde el clima acompaña para estar en la calle y en una de las ciudades que más se ha renovado en las últimas décadas en España, la Semana Grande de Bilbao es tu escapada.

2. Panticosa: frescor y relax en pleno agosto

Panticosa, Huesca.

Panticosa, Huesca. Lutty Moreira.

Emplazado en el Pirineo aragonés, en el valle de Tena, a 1.630 metros de altitud, Panticosa posee uno de los balnearios con más solera de la península. Además, también es uno de los que mejor se ha sabido renovar, con preciosas y modernísimas instalaciones. Se accede a él por una angosta carretera de ocho kilómetros rodeada de un paisaje majestuoso.

Podemos optar por alojarnos en alguno de los hoteles de Panticosa o en las instalaciones hoteleras y de servicios del balneario, que se levantan en una pradera que circunda el Ibón de Baños, un lago natural que recoge las aguas procedentes de los torrentes que descienden de las cumbres circundantes para dar nacimiento al río Caldarés.

En 1966, Baños de Panticosa fue declarado Conjunto de Interés Turístico Nacional. Entre sus valores arquitectónicos destaca el edificio del Casino, el Gran Hotel, las Termas de Tiberio, la Capilla del Carmen o los templetes de las Fuentes. Pero más allá de su valor arquitectónico, el balneario ha sabido reinventarse en una zona de spa y relax ideal para aquellos que quieran disfrutar de sus aguas de la manera más lúdica y reconfortante. A cuatro horas en coche de Madrid y Barcelona, es una escapada ideal para los que quieran huir de los rigores del calor urbano.

3. Dénia: playa y gastronomía

Dénia, Alicante.

Dénia, Alicante. Turismo de Dénia.

La localidad alicantina de Dénia, además de ser una de las más bonitas de la costa valenciana, es renombrada por su gastronomía de alto nivel. Bajo el ala protectora del macizo del Montgó, que le confiere un clima excepcionalmente estable todo el año, a sus buenas playas se une la cercanía a Ibiza y la presencia de restaurantes como el Quique Dacosta, con tres estrellas Michelín, el único en la Comunidad Valenciana.

De origen extremeño, su chef y fundador, el propio Quique, ha sabido entender la cocina de los arroces mediterráneos, adaptarla al presente y dotarla de una calidad internacional. Al calor del Quique Dacosta han aparecido sucesivos establecimientos en la localidad que ofertan gastronomía de gran nivel, lo que nos permitirá disfrutar de una propuesta muy variada para saciarnos durante toda nuestra escapada. Si además queremos ver una de las fiestas más tradicionales de esta comunidad autónoma y podemos escaparnos del 13 al 16 de agosto, disfrutaremos de los Moros y Cristianos.

4. Cambados: historia, marisco y albariño

Del 1 al 6 de agosto tiene lugar en la población pontevedresa de Cambados la 'festa do albariño' , donde se catan y valoran los mejores vinos del año salidos de las bodegas de las rías baixas. La fiesta se acompaña de un festival de música en el que este año actuarán los legendarios The Watherboys.

Pero con independencia de la fiesta y los excelentes vinos de la zona, Cambados ofrece otros muchos atractivos arquitectónicos de origen gótico que se conservan de forma excelente y una saludable oferta hotelera que se plasma en sus pazos reconvertidos en hoteles rurales. Además, posee buenos restaurantes y tabernas donde degustar buen marisco. 

5. Valle del Jerte: paraíso de agua dulce

Los Pilones, en la Garganta de los Infiernos (Cáceres).

Los Pilones, en la Garganta de los Infiernos (Cáceres).

Una de las zonas más ricas en vegetación de Extremadura alcanza su cénit de visitantes en primavera, cuando se sucede la floración de los cerezos y el Valle se tiñe de color blanco. Sin embargo, esta bella región, conocida también como el ‘Valle del agua’, tiene mucho que ofrecer, especialmente en verano, cuando sus numerosas piscinas naturales la convierten en un destino ideal para realizar una escapada de fin de semana. Los Pilones, adherida a la reserva natural de la Garganta de los Infiernos, es una de las zonas de baño más conocidas. Aquí, la erosión fluvial ha producido grandes socavones en las rocas, confiriéndoles un aspecto de ‘marmitas gigantes’ que invitan al visitante a darse un buen chapuzón.

Si te decantas por este destino, también puedes aprovechar y acercarte a conocer el casco histórico de alguna de las localidades cercanas (Trujillo, Plasencia, Hervás…) o realizar una visita express a la vecina comarca de La Vera.

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