eldiario.es

Menú

Cultura & tecnología

Buenos Aires se disfraza de Nueva Orleans a ritmo de ragtime

- PUBLICIDAD -
Buenos Aires se disfraza de Nueva Orleans a ritmo de ragtime

Buenos Aires se disfraza de Nueva Orleans a ritmo de ragtime

Buenos Aires se disfrazó hoy de la ciudad estadounidense de Nueva Orleans, cuna del ragtime, para dar la bienvenida a la segunda edición del único festival internacional del género en Latinoamérica con un concierto en el porteño barrio de Recoleta a cargo de varios músicos reconocidos mundialmente.

Una camioneta Ford de los años veinte fue el escenario desde el que músicos del prestigio de Danny Coots, Brian Holland, Bryan Wright o Brooks Christensen tocaron para inaugurar la segunda edición en Buenos Aires del festival de ragtime, estilo surgido a finales del siglo XIX y que fue el principal predecesor del jazz.

"El ragtime es sinónimo de alegría, de síncopas, de swing...", explicó a Efe el director y creador del evento, Ezequiel Pallejá, quien para impulsarlo se fijó en los festivales del género en los Estados Unidos, como el de San Antonio.

Según Pallejá, el certamen nació para acercar al público argentino este estilo musical que, según apunta, "tiene mucho parentesco con la música argentina y sudamericana en general".

"Tiene todas las condiciones para triunfar en una sociedad como la argentina, a la que le encanta el jazz", añadió.

Antes de subir a la camioneta para tocar, el pianista Brooks Christensen recalcó en declaraciones a Efe la importancia de impulsar este tipo de festivales, que ya se celebran por numerosos países y que tienen especial fuerza en Estados Unidos y en Europa, explicó.

"Es imposible no estar feliz escuchando este tipo de música", comentó divertido el pianista, al tiempo que explicó que el ragtime cuenta con un sonido "único" que sirvió de raíz "para casi toda la música norteamericana del siglo XX".

Aunque tuvo mucha importancia a principios de ese siglo, el ragtime quedó relegado a un segundo plano con el estallido del jazz y no fue hasta los setenta cuando volvió a tomar fuerza a raíz de la conocida banda sonora de la película "El Golpe", que incorporaba una melodía del rey del género, Scott Joplin.

Cuando Christensen empiezó a tocar, al lado de Danny Coots, ganador de varios premios Grammy y, según el pianista, probablemente el mejor batería del mundo, una pareja de bailarines acompañó la música con divertidos pasos de swing, que se ajustaban perfectamente al ritmo.

El festival, que, según Pallejá, superó todas las expectativas el pasado año, se prolongará hasta el próximo domingo y contará también con "muchos pianistas argentinos, con baile, con canto y con disfraces", pero, sobre todo, concluye el director, con "mucha alegría".

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha