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El exalcalde de Carcaboso acude al Tribunal de Derechos Humanos de la UE al considerar sus condenas injustas

Asegura que mientras que ponía en marcha proyectos de agroecología y cooperativismo, el ayuntamiento se colapsó por la llegada de cientos de solicitudes de informes a requerimiento de la oposición, hasta 700 según el exregidor

Fue condenado por no contestar a tiempo algunos de los requerimientos emitidos en dos años en un municipio de 1.200 habitantes

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Alberto Cañedo / Página de apoyo Facebook

Alberto Cañedo / Página de apoyo Facebook

Asegura que en solo dos años recibió unos 700 solicitudes de informes que colapsaron un ayuntamiento de 1.200 habitantes. Una veintena al mes en una localidad tan pequeña con un tamaño así, mientras que Plasencia con más de 40.000 vecinos recibe poco más de cinco según advierte. Fue condenado por malversación, por no contestar la documentación requerida, y por ello el Juzgado de los Penal de Plasencia le condenó a 9 años de inhabilitación.

Alberto Cañedo, el exalcalde de Carcaboso, insiste en que no se ha llevado dinero, en que tiene las manos ‘limpias’ y que ha sido víctima de “un complejo entramado burocrático” que le ha apartado de la política. Ya ha pedido amparo al Tribunal Europeo de Derechos Humanos --no la admitieron a trámite--, y plantea hacerlo nuevamente porque se siente víctima de "un acoso y derribo basado en una estrategia de saturación del despacho de alcaldía mediante la petición reiterada de decenas de informes semanales".

Relata que mientras las instancias municipales estaban "colapsadas" intentaba poner en marcha un nuevo modelo de la mano de proyectos agroecológicos, cooperativas o jardines comestibles. También centros agroecológicos y planes de soberanía alimentaria que buscaban una alternativa a un municipio tremendamente afectado por la crisis del ladrillo. Y es que uno de cada dos personas en edad de trabajar no encontraba empleo según denuncia.

Una perspectiva diferente a la que se había hecho hasta ahora en Carcaboso, y que permitió a este pequeño municipio del norte de Cáceres entrar en la Red de Territorios Reservas Agroecológicos (RED TERRAE), así como ser merecedor del Premio CONAMA a la sostenibilidad en pequeños y medianos municipios.

Así el exregidor, del partido PREX-CREX, pone como ejemplo el caso de otro alcalde, en este caso del partido SIEX, que ya fue condenado antes que él por lo mismo y quedó igualmente inhabilitado.

Pese a todo comenta que continuó su trabajo, con el ‘lastre’ de más de una treintena de citaciones judiciales “infundadas”, “que han mermado la capacidad de acción de este alcalde, bloqueando absolutamente la gestión municipal”. Ahora cuenta con una red de apoyo que recoge firmas e intenta respaldarle a través de Internet.

“Tenemos miedo”

La actual alcaldesa de Carcaboso, Lorena Rodríguez, del mismo partido, afirma que ella y su equipo tienen literalmente “miedo”. Afirma que están aplicando la misma técnica con ella, de la mano de escritos pero también en los plenos municipales, “donde sufrimos un bombardeo de preguntas en las sesiones aprovechando que gobernamos en minoría”.

“Mientras intentamos tirar adelante los proyectos agroecológicos y otros nuevos como un obrador comunitario, estamos sometidos a un acoso tremendo, un  táctica de malgaste político para que dimita”. “Me han llegado a decir: no cometas los mismos errores que el alcalde anterior”.

Dice sentirse sola, porque no dan abasto con las preguntas escritas y en pleno mientras intentar tirar hacia adelante con la red internacional a la que pertenecen la Red Terrae.

Varias condenas

Alberto Cañedo está condenado por el caso de los informes no respondidos por prevaricación administrativa, no admitiendo a trámite el tribunal europeo su recurso.

Tiene otra condena por prevaricación urbanística por la concesión de unas cédulas de habitalidad en unas viviendas que no estaban terminadas. Argumenta que las familias afectadas podrían haber perdido el dinero que habían entregado previamente porque la constructora se dio en quiebra antes de entregarlas, y en caso contrario la viviendo se las hubiera quedado el banco. 

Lo que defiende es que él  no tuvo un enriquecimiento en este proceso, y que fue un error en la gestión, pero en ningún momento consta en la sentencia que se enriqueciera o que recibiera ‘mordidas’ a semejanza de los casos de corrupción política que llenan los titulares, según traslada.

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