eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

"¡Justicia! Es la única forma de que se vaya la indignación por el accidente"

- PUBLICIDAD -
"¡Justicia! Es la única forma de que se vaya la indignación por el accidente"

"¡Justicia! Es la única forma de que se vaya la indignación por el accidente"

Óscar Nicolás Alonso tiene 55 años, vive en Cabanillas del Campo (Guadalajara) y el 24 de julio de 2013 perdió en una de las mayores tragedias ferroviarias del país a su hermana Rosa María, que tenía 71 y a la que él sentía como una "madre". El 5 de octubre pereció su cuñado. Los dos iban en el tren.

Este hombre, otrora autónomo y en la actualidad amo de casa, ha elevado una petición a la plataforma Change.org para que se cree una comisión de investigación. "¡Justicia! Es la única forma de que se vaya la indignación por el accidente", cuenta en una entrevista a EFE, y recuerda que cuando los partidos mayoritarios (PP, PSOE, PNV y CiU) se negaron a su creación, hirvió "de rabia".

Por eso tramitó esta solicitud.

No era partidario de personalizarla pero Irene Milleiro, la directora de Campañas de Change.org, le dijo que era la mejor manera para llegar "a más gente". La prueba está en las más de 58.000 rúbricas recabadas.

"Yo con cien mil me daría por satisfecho", dice Alonso, pero con las que se consigan, 60.000, 70.000 o las que hay ahora mismo, mi idea es entregarlas en el Congreso de los Diputados", avanza con la voz todavía entrecortada.

"Lo que sí quiero es que esto no parezca un juicio paralelo", pide, porque no es la finalidad. "No es un juicio paralelo. Hay gente que opina, ya se está viendo esto en lo penal, y sí, es así, pero una cosa no quita a la otra, incluso la puede respaldar".

Más de seis meses después aún quedan preguntas por resolver y responsabilidades que depurar, prosigue, y admite que algún día cuando se levanta se plantea si su lucha va a servir de algo, pero enseguida cae en la convicción de que sí, porque "esto se está calentando mucho".

Piensa en sus sobrinos, Rosalía y Antonio, de 44 y 45 años, los hijos de Rosa María.

Ninguno de los tres, ni ellos dos ni Óscar, pertenecen a una asociación de víctimas. A sus sobrinos, o "sus hermanos de corazón", porque se han criado juntos, les cuesta demasiado "dar la cara" en público.

"Se quedaron sin sus dos padres", explica Óscar Nicolás, una persona de naturaleza amable y expansiva.

Reconoce que ellos y él están "muy, muy, muy enfadados" por el devenir de los acontecimientos.

"Los afectados nos sentimos muy engañados", afirma, y añade que "menos mal que por suerte tenemos un juez" instructor, Luis Aláez, que "está revolviendo... Esa es una verdadera suerte" porque algo "mal hecho ha de tener sus consecuencias. Solamente queremos exigir responsabilidades y verdades".

Es terrible perder a alguien, manifiesta, y rememora que aquello fue una pesadilla, en la que "todos los gallegos y no gallegos que estaban allí", en Compostela, "se portaron con nosotros de una forma que nunca se olvida. Nos cuidaron como hermanos".

En el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), donde estuvo su cuñado hasta que fue trasladado a Madrid, conoció Óscar a heridos y familiares...

"Hablé con ellos, y me contaron cosas... cosas que vivieron muy fuertes, terribles..."

Óscar Nicolás tiene un hijo, Lucas, un chiquillo con apenas una década de vida.

El pequeño perdió a sus tíos y hace doce días a otro tío más, hermano de Inmaculada, la mujer de Óscar y madre del menor. "El crío de pronto... vimos que no funcionaba bien en la escuela... por la acumulación... Pobre".

Con él habla Óscar durante largas horas. "La vida sigue, pero la única forma de que se vaya la indignación es la Justicia. Eso es lo que todos esperamos. Somos muchos miles los que hemos llorado. Y centenares los que han llorado de corazón sin conocer a nadie que viajase en ese convoy".

Óscar Nicolás hace un llamamiento a todos esos ciudadanos: "Que recuerden lo que sintieron durante esos días tan terribles y firmen".

El maquinista, Francisco José Garzón Amo es en este momento el único imputado después de que la Audiencia Provincial de A Coruña exonerase a los miembros del consejo de administración del gestor ferroviario Adif y a los cinco técnicos responsables de la seguridad en la circulación.

El auto con el que el órgano de apelación levantó la imputación de estos cargos supuso que la instrucción judicial retornase al punto en el que se encontraba a los cuatro días del suceso, con el conductor, que no redujo la velocidad, acusado de homicidio imprudente.

No obstante, no se cierra la puerta a que se siga investigando para comprobar si en ese tramo, con una reducción drástica de velocidad de 200 a 80 kilómetros por hora, se necesitaban medidas adicionales de seguridad y así se determina por consenso técnico, puesto que en caso contrario tal apreciación es "prematura y carente de base suficiente".

El juez instructor Luis Aláez, que consagra sus días de forma concienzuda a este caso, ha seguido desde un inicio una línea de investigación que apuntaba a una causa múltiple y no únicamente al despiste de una persona que relevó a otro compañero en Ourense y perdió el control tras atender una llamada del interventor de a bordo, Antonio Martín Marugán.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha