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Responsables políticos lusos piden a la UE unir disciplina y solidaridad

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Las más altas autoridades de Portugal coincidieron en reclamar hoy a la Unión Europea (UE) "equilibrio" para poder compaginar políticas de "disciplina financiera, solidaridad y estímulo a la actividad económica".

Esta fue la principal conclusión de la reunión del Consejo de Estado luso, órgano asesor convocado de forma extraordinaria por el presidente del país, Aníbal Cavaco Silva, y que reúne a sus más importantes responsables políticos, entre ellos el primer ministro, el líder de la oposición y los antiguos jefes de Estado.

El encuentro, que se prolongó durante siete horas, comenzó en la tarde de ayer y concluyó esta madrugada con la publicación de un comunicado en el que se apuesta por "profundizar en la unión económica y monetaria" en el seno de la UE, al tiempo que se crean "condiciones para que sus miembros enfrenten con éxito el flagelo del paro y reconquisten la confianza de sus ciudadanos".

Las más altas autoridades lusas coincidieron en la importancia de reforzar a nivel comunitario la coordinación de las políticas económicas y crear "un instrumento financiero de solidaridad destinado a apoyar las reformas estructurales" de cada país, dirigidas a aumentar su competitividad para fomentar el crecimiento.

Abogaron, asimismo, por la creación de una "unión bancaria", que consideró "un paso clave para corregir la actual fragmentación de los mercados financieros de la zona Euro".

En el centro de los trabajos de este Consejo de Estado, reunido por décima vez en los últimos seis años, estuvieron las perspectivas de la economía portuguesa después de 2014, una vez deje de recibir el apoyo financiero de la UE y el Fondo Monetario Internacional.

Analistas y politólogos lusos relacionaron la convocatoria de este encuentro con un intento por parte de Cavaco Silva de reforzar el consenso en las cuestiones clave entre los principales partidos del país (el conservador PSD, en el Gobierno, y el socialista).

El objetivo del Ejecutivo luso es garantizar que las finanzas públicas sean sostenibles y no volver a necesitar de un segundo rescate, para lo que considera necesario aprobar ajustes y reformas que permitan al Estado ahorrar 4.800 millones de euros hasta 2016.

El primer ministro, Pedro Passos Coelho, ya presentó el mes pasado una nueva batería de medidas de austeridad, aceptadas por los organismos internacionales, aunque negocia los detalles con los agentes sociales y la oposición de izquierdas, que rechaza de plano la adopción de más recortes.

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