eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

ONG reclama al Ejército birmano el cese de la violencia contra los rohinyás

- PUBLICIDAD -

La Organización No Gubernamental Fortify Rights reclamó hoy a las fuerzas de seguridad birmanas el cese de la violencia contra la minoría musulmana rohinyá en el estado de Rakáin, en el noroeste de Birmania (Myanmar) y pidió a Bangladesh que abra la frontera a los refugiados.

"La situación es urgente. Se siguen cometiendo masivamente crímenes atroces. El gobierno civil y los militares tienen que ejercer todo su poder para prevenir más ataques", dijo el director ejecutivo de la ONG, Matthew Smith, en una nota de prensa.

Smith señaló como "imperativo" que "Bangladesh permita a los refugiados cruzar la frontera para evitar más muertes", petición que también ha hecho el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Al menos 38.000 rohinyás han escapado a Bangladesh de la violencia desde el 25 de agosto, indicaron hoy a Efe fuentes de la ONU en la parte bangladesí.

El 25 de agosto, rebeldes del Ejército de Salvación Rohinyá de Arakan (ARSA) atacaron numerosos puestos policiales y militares en Rakáin con el resultado de más de un centenar de muertos, la mayor parte guerrilleros.

El ARSA también se atribuye la autoría del ataque a tres puestos policiales fronterizos del 9 de octubre de 2016, que causó 9 agentes muertos.

Las fuerzas de seguridad, como el pasado octubre, han lanzado una operación para castigar a los culpables denunciada por numerosas organizaciones por su dureza y violaciones de los derechos humanos.

Fortify Rights entrevistó a varios refugiados rohinyás que relatan los asesinatos y abusos de soldados y milicianos armados por estos sobre la población rohinyá.

Abdul Rahman, de 41 años, superviviente de la represión en la aldea Chut Pyin, declaró a la citada ONG que los soldados mataron a su hermano y lo quemaron junto a un grupo de cadáveres.

Encontró a otros miembros de su familia muertos en los campos de cultivos con heridas de bala y arma blanca en el cuerpo.

"Mis dos sobrinos habían sido decapitados. Uno tenía seis años y el otro nueve años", detalló Abdul Rahman a Fortify Rights.

Más de un millón de rohinyás viven en Rakáin, la gran mayoría considerados emigrantes bengalíes y víctimas de una creciente discriminación desde el brote de violencia sectaria de 2012, que causó 160 muertos y que 120.000 personas sigan confinadas en 67 campos de desplazados.

Entre 300.000 y 500.000 rohinyás, de los que solo unos 32.000 tienen estatus de refugiado, viven en Bangladesh, cuyas autoridades les consideran birmanos.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha