Decenas de migrantes son expulsados sin procedimiento a Marruecos tras el desalojo del asentamiento del Guano en Ceuta
Con nocturnidad y sin permitir completo acceso a los medios de comunicación, la Policía Nacional y el Ejército procedieron en la mañana de este domingo al desalojo de la explanada del Guano. Se trata del último espacio de la bahía norte de Ceuta que aún albergaba asentamientos de personas migrantes fuera de los espacios habilitados por el Gobierno y la ciudad autónoma. Los desalojados abandonaron el lugar exclamando: “Adiós España”. Una frase que cobró pleno sentido cuando tras ser conducidos en autobuses a la frontera, la mayoría de los adultos regresaron a Marruecos siendo llevados por agentes policiales. Además, la Guardia Civil tomó los datos a los medios de comunicación presentes avisándoles de la prohibición de tomar imágenes bajo amenaza de medidas contra ellos en caso de que salieran publicadas.
El fin del último asentamiento costero de la localidad estaba cantado desde hacía varios días. Algunos de los allí alojados optaron por abandonar la zona antes de que se produjera un movimiento que tiene lugar dos días antes de la visita de los reyes a Ceuta. Desde las siete de la mañana varios grupos dejaban el espacio cargados con sus bártulos: “Vamos a la mezquita”, comentaba Yassin acompañado de tras cinco personas más. Luego volvería al lugar y optaría por dirigirse a la pedanía fronteriza de Benzú para evitar el traslado forzoso.
Algunos furgones policiales pasaban despacio por el lugar, hasta que finalmente, cinco minutos antes de las ocho, se inició el operativo. Decenas de vehículos, entre lecheras y tanquetas, agentes de la Policía Nacional y militares. Todos ellos crearon un cerco, cerrando la explanada.
No presentaron excesiva resistencia los migrantes, que se encontraron con gritos bruscos por parte de los agentes. “Tú para aquí”, “sentados”. Les decían acumulando a mayores a un lado y a menores a otro. De la parte derecha de la playa salieron unos cuarenta adultos y quince pequeños. A este grupo se incorporaron otro medio centenar de personas sacadas de las tiendas del lado izquierdo, cuyo desalojo no pudo ser presenciado por los medios por orden de la Policía.
Los afectados salieron por su pie exclamando: “Adiós España”. También portaban algunos carteles con mensajes difíciles de apreciar en la distancia.
Un secreto a voces
El ´runrún’ sobre un posible desalojo de la zona del Guano ya corría desde la semana pasada, poco después de que el Trampolín quedara vaciado. La incógnita residía en dónde irían a parar las personas migrantes allí asentadas. Fuentes de la Delegación del Gobierno aseguraban este sábado que había espacio para todos en los asentamientos ya listos, es decir, los del Puerto, Loma Colmenar, Loma Margarita, la Hípica y la zona de Caballería, así como en los recursos del Área de Menores de la Ciudad Autónoma. Sin embargo, otras personas del propio organismo daban por prácticamente completa la capacidad de los campamentos para adultos, así como la del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
A la par, reconocían que contaban con “retornos voluntarios”. Más de mil regresos presuntamente espontáneos se produjeron tras el cierre del Trampolín. Sin embargo, migrantes y organizaciones consultadas por elDiario.es aseguran que, cuanto menos, se produjeron bajo presión, al indicar las Fuerzas de Seguridad a los afectados que de no retornar en ese momento y ser filiados, acabarían siendo repatriados tras el procedimiento legal y pesaría sobre ellos la prohibición de entrar en la Unión Europea por un lustro (una sanción que no siempre se produce ni es tan automática como trasladan).
A las ocho y veinte llegaron los autobuses, tres. La Policía ordenó a los migrantes que se metieran dentro. De allí los adultos, menos de un centenar, fueron a la frontera. Su destino debía ser el Centro de Atención Temporal de Emigrantes (CATE) para su filiación. Sin embargo, la mayoría retornaron a Marruecos en algunos casos cogidos del brazo por agentes y en el resto al menos escoltados. Lo hicieron por el interior del recinto del Tarajal, prácticamente ‘a puerta cerrada’ y sin que se permitiera a los medios tomar imágenes. De hecho, la Guardia Civil identificó a varios periodistas, advirtiéndoles de posibles medidas si publicaban fotos o vídeos en sus cabeceras.
Interior, pese a las imágenes de medios como el Faro de Ceuta en las que se ve a agentes empujando a los migrantes en la frontera, sigue insistiendo que son “retornos voluntarios”. “Mantenemos que el procedimiento no ha variado y que ha sido el mismo que ya se llevó a cabo en Trampolín y Benítez. Traslado al CATE para iniciar el triaje y retornos voluntarios de aquellos migrantes que optan por evitar ese paso y la consiguiente filiación”, aseguran desde el Ministerio.
Los menores, que eran mayoría entre los desalojados del Guano, fueron llevados a la Jefatura Superior de la Policía Nacional, para su filiación. Después la Ciudad Autónoma deberá ubicarlos en espacios donde pueda ejercer su tutela. Hasta ahora hay más de una veintena de alojamientos en funcionamiento.
Por su parte, el Ejecutivo central también tiene en marcha la creación de un nuevo equipamiento en la zona del Centro Penitenciario. Un espacio que permitiría acoger a más de un millar de personas y al que, según fuentes de la Ciudad Autónoma, aún le quedaría “un mes de obra” para poder estar operativo.
Allí podrían ir a parar las personas que sean trasladadas próximamente. Todavía restan numerosos migrantes que subsisten a la intemperie en el Polígono del Tarajal y especialmente en las barriadas del Príncipe y Los Rosales, cuyas calles lucen completamente repletas durante la noche. El resto de la localidad ha recuperado prácticamente la normalidad, incluidos muchos de los barrios que hace pocas semanas albergaban a centenares de personas en un trasiego constante.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha ofrecido unas declaraciones a primera hora de la tarde en la que ha justificado los desalojos de zonas costeras de Ceuta, cuyas operaciones ha dado por concluidas, y ha cifrado en cerca de 12.000 las personas que han retornado a Marruecos desde el 10 de agosto.
“Adquirimos un compromiso hace semanas y fue que el 15 de octubre alcanzaríamos la normalidad en las costas de Ceuta, los distintos asentamientos. Bueno, lo hemos conseguido incluso antes, el 11 de octubre”, ha afirmado.
Torres ha advertido, no obstante, de que las actuaciones no han concluido y de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado centrarán ahora parte de sus esfuerzos en otros puntos de la ciudad, especialmente en las calles y los barrios donde todavía pueda haber personas migrantes que pernocten al aire libre.
“Vamos a seguir trabajando para que esa normalidad sea completa con las personas que queden en los barrios, de acuerdo a los informes, indicaciones y actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad”, ha señalado el ministro.
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