El triunfo del “Yo”
¿Quién es León Siminiani? ¿Qué es eso de un viaje de introspección, de búsqueda de uno mismo? ¿Qué es eso de un tipo que se va a la India a filmar qué? Todas estas preguntas se contestan con Mapa, la película de este director con un apellido algo imposible, del que todos hablan en los últimos días. Los medios y los espectadores.
Y se habla porque Mapa es la historia del propio Siminiani, un director de cine que trabajaba para un canal de televisión, que fue despedido, y que en un acto de arrojo se marchó a la India. Y allí comenzó a grabar, y a grabar. Y después volvió a Madrid y se encontró con Luna. Pero Luna desapareció. Y él, sin embargo, siguió grabando. Sus deseos, sus frustraciones. La tragedia de no tener trabajo e intentar salir adelante. Y todo ello está encantando a críticos y a los que acuden al cine.
Leo algunas reseñas: Hay “también una sinceridad inalterable, una necesidad de expresión personal por medios netamente visuales, un amor de resonancias godardianas por la cámara como pincel para pintar el tiempo y la realidad y fijar el recuerdo” (La Vanguardia); “Es una bella película por la hondura con que el director, Elías León Siminiani, convierte su propia búsqueda moral y espiritual en algo con lo que todo el mundo puede identificarse y emocionarse” (El Cultural). “Una película-diario sobre cuatro años de existencia, un relato que casi funciona como un espejo que acaba convirtiéndose en una comedia romántica generacional sobre un treintañero que no (se) encuentra” (El País). Y en las redes sociales: “No sé si es la mejor película, pero es la que YO necesitaba”; “Siminiani logra que sintamos empatía por su personaje”; “Valiente, genuina, divertida. Me declaro fan incondicional de Leon Siminiani. No os perdais esta xperiencia (@tabatace); ”Me ha encantado MAPA, de León Siminiani. Pero mucho“.(@diegogite)
Aire fresco para el cine español, resumen los espectadores. Aire fresco que consiste en coger un día la cámara y filmar lo que a uno mismo le pasa. Y eso debe de ser lo que estamos buscando todos, más allá de los fuegos artificiales de Schwarzenegger, quien por cierto se acaba de llevar un buen batacazo con El último desafío. Quizá evidentemente lo sea. El cine pide otra cosa.