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Maracena, un año en el filo: un secuestro en el maletero, tres alcaldes, cuatro imputados y una moción de censura

Álvaro López

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Salvo un giro inesperado de los acontecimientos, Maracena (Granada) volverá a estar gobernada por el PSOE casi un año después de que el Partido Popular se hiciese con las riendas municipales. Entonces, el secuestro de una edil socialista y el levantamiento del secreto de sumario del caso a tres días de las elecciones municipales de mayo, provocaron un cambio de gobierno que ponía al PP al frente de la Alcaldía con el respaldo de Vox, Quiero Maracena y Conecta Maracena. Pero los diez meses que han transcurrido desde entonces no han dejado espacio para la paz y las disputas internas y los cruces de acusaciones han derivado en una moción de censura que este martes devolverá el bastón de mando al PSOE.

Lo cierto es que la localidad, situada en el área metropolitana de Granada, ha ocupado muchos titulares en los últimos tiempos, lo que denota que la gobernabilidad del municipio es inestable, al mismo tiempo que esencial para las aspiraciones políticas de PSOE y PP. Hace más de un lustro fue el epicentro de la lucha de Juana Rivas por recuperar la custodia de sus hijos, pero a nivel municipal la realidad estaba teñida del rojo del logo socialista desde 2007. Nadie podía toserle al entonces alcalde, Noel López, que ganaba elecciones con la facilidad con las que perdía las mismas siglas en Granada capital -salvo en 2019, aunque tampoco les sirviera para gobernar en primera instancia-.

Todo a nivel político era una balsa de aceite para el PSOE hasta que en febrero de 2023 un crimen saltó a la primera línea informativa: el secuestro exprés de la concejal socialista Vanessa Romero. La edil fue retenida contra su voluntad por la entonces pareja de la alcaldesa, Berta Linares, y el caso entró en una investigación policial y judicial que se mantuvo bajo secreto de sumario dos meses y medio, justo hasta tres días antes de las elecciones municipales de mayo. Entonces, se supo que había pesquisas que apuntaban a la responsabilidad penal de la propia Linares, del exalcalde Noel y del concejal de Urbanismo, a cuenta de unos papeles de esa concejalía que comprometían a los actores.

“Lawfare”, según el PSOE

Para el PSOE, levantar el secreto de sumario en aquella fecha fue un caso de “lawfare” -injerencia judicial para influir en la política-. Lo fue, según los socialistas, porque se hacía a las puertas de unas elecciones que, pese a que el PSOE ganó, los números no le dieron para hacerse con la Alcaldía y porque un año después los tres cargos políticos han sido absueltos. Julio Pérez, del PP, se sentó en el sillón de alcalde tras llegar a un acuerdo con Vox, Quiero Maracena y Maracena Conecta, desalojando a un PSOE que llevaba 16 años de mandato ininterrumpido. Pero desde ese mismo momento, la inestabilidad se apoderó del Consistorio.

Hoy, que la moción de censura se da por hecha, se sabe, por boca de sus protagonistas, que al menos dos concejales del equipo de Gobierno se han sentido ninguneadas y afirman que la gestión municipal ha sido “deficiente”. Amabel Adarve, portavoz de Maracena Conecta, es la mujer que permitirá a Carlos Porcel hacerse con la Alcaldía. Ella formaba parte del equipo de Gobierno de Julio Pérez, pero “desde hace meses”, según fuentes municipales, tenía más sintonía con la oposición que con sus propios compañeros. Así, en las últimas semanas formó parte de una negociación que tenía como objetivo sellar la moción de censura que quitará del poder al PP.

Según Adarve, el trabajo en el ayuntamiento maracenero está “paralizado” desde hace tiempo. Por eso, no duda en que apoyará a PSOE e Izquierda Unida para formar un tripartito que “impulse” a la localidad. Lo dice mientras recibe presiones y ofrecimientos para que dé marcha atrás. De hecho, ha denunciado ante la Guardia Civil haber sido víctima de amenazas por haber anunciado su acuerdo con la izquierda. Aunque dice estar “tranquila” porque tiene “el apoyo de la ciudadanía de Maracena”, está en el centro de la diana.

Una diana a la que dispara directamente el alcalde saliente, Julio Pérez, que se niega a hacer declaraciones. Para retener su gobierno, ha puesto en marcha la maquinaria judicial. También ha acudido a la Guardia Civil para que se investigue lo que ocurrió en Urbanismo mientras gobernaba el PSOE. Pide que se indague desde 2007 hasta 2023 y que se ponga especial interés en lo ocurrido durante la pandemia de la Covid-19. Desde el equipo de Gobierno saliente deslizan que el futuro alcalde, Carlos Porcel, aparece en alguno de los papeles en los que pueda haber “presunta” corrupción. Al respecto, Porcel dice estar “muy tranquilo” y considera que lo único que se intenta es “hacer ruido”.

En el marco de la denuncia, el todavía alcalde llegó a convocar un pleno para el pasado sábado para que se facilite esa documentación, pero la cita acabó suspendida. No obstante, la Unidad Operativa de la Policía Judicial (UOPJ) ha solicitado que se guarden los expedientes urbanísticos denunciados por los concejales de PP, Vox y Quiero Maracena, motivo por el que se han llegado a precintar dependencias del área de Urbanismo.

Un último intento para retener el poder

Por otra parte, en las últimas horas ha participado en un último intento de retener el gobierno a través de su concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Fernández. Fernández, portavoz de Quiero Maracena, telefoneó el domingo a Amabel Adarve para ofrecerle la posibilidad de ostentar la Alcaldía de manera conjunta, apoyándose en PP y Vox. Fernández confirma que ocurrió y dice que lo hizo “para evitar que los mismos (el PSOE) que han hecho las cosas mal durante 16 años, vuelvan a gobernar”, pero Adarve se ha negado. El edil dice no entender este rechazo porque “ella se presentó a las elecciones con la misma intención de quitar del poder al PSOE, pero ahora les quiere dar un voto de confianza”.

Sin embargo, la concejal “díscola” que le va a dar el gobierno municipal al PSOE tras salirse del actual, no es la única que ha decidido dejar a los de Julio Pérez. Soledad Carmona, afiliada al PP en el último lustro, renunció la semana pasada a las siglas, pasando a ser concejal no adscrita. Lo hace, según explica a este diario, por sentirse “ninguneada”. “Me han ignorado durante meses porque todo lo que diga una mujer en este equipo de Gobierno es ignorado por puro machismo”. De hecho, Carmona ostentaba precisamente la Concejalía de Urbanismo, pero en diciembre le retiraron las competencias en favor de Miguel Ángel Fernández.

Según Carmona, durante el tiempo que ha sido concejal del área no ha encontrado nada “especialmente grave” que pueda comprometer al PSOE, pese a la denuncia del alcalde saliente. “El problema de Maracena es que las licencias para todo son lentas porque dependen de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) al estar muy cerca del aeropuerto”. Pero más que eso, no cree que tenga recorrido ninguna investigación. “Le dije a Julio que no le apoyaría más porque había estado con él los últimos seis años en sus peores momentos, pero ya no podía aguantar más. Inmediatamente me quitaron mis competencias”.

“El gobierno de Julio Pérez ha sido inoperante”, apuntan desde Izquierda Unida. Desde la formación señalan la “incoherencia” de Julio Pérez como alcalde. “Cuando estaba en la oposición parecía un concejal más del PSOE y ahora que pierde la Alcaldía quiere rentabilizar mediáticamente lo que pueda ocurrir en Urbanismo como ya hizo con el secuestro”. Un extremo que confirma su excompañera Carmona: “Cuando preparábamos los plenos para votar, le decíamos que votase en contra del PSOE y acababa votando a favor”.

Carlos Porcel, que será elegido alcalde de Maracena por el PSOE, afirma que lo importante es que la “paralización” del Consistorio va a llegar a su fin. Como una de las primeras medidas anuncia que se rebajará el sueldo un 10% y que se va a trabajar para estabilizar a la plantilla municipal porque es un proceso que lleva “diez meses parado”. Con respecto al pasado, Porcel reclama que se investigue todo lo que sea necesario: “Pero la forma en la que se está haciendo ahora, asustando al personal, no parece muy ética”.

En definitiva, un cruce de acusaciones y falta de acuerdo que ha dinamitado un gobierno municipal que no ha llegado a cumplir el año de vida. El PSOE, junto con Izquierda Unida y Maracena Conecta, regresará al poder en una localidad que ha sido bastión socialista y que es uno de los lugares en los que las siglas del puño y la rosa confían para recuperar algún día la Diputación de Granada. Para el nuevo alcalde, Carlos Porcel, retomar el bastón de mando supone que “la ciudad vuelva a ser una ciudad en la que la gente pueda vivir, crecer y tener su familia”.

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