El SAS liquida el Centro de Infecciones de Transmisión Sexual de Sevilla en pleno repunte de estas patologías para “evitar el estigma” del paciente

Exposición municipal en la plaza de la Encarnación para concienciar sobre las ITS.

El Centro de Infecciones de Transmisión Sexual de Sevilla, el principal de Andalucía occidental y que atiende a pacientes de varias provincias, está en vías de liquidación. De hecho, entidades sociales que trabajan con estos pacientes denuncian que el cerrojazo se ha producido ya, algo que niega el Servicio Andaluz de Salud (SAS), que sí admite que no hay médicos adscritos de manera permanente. Además, reconoce sus dudas sobre cómo prestar el servicio para “evitar el estigma” de los usuarios, y todo ello cuando estas patologías (de declaración obligatoria) han mostrado una sostenida tendencia al alza en los últimos años sólo aliviado en 2020 por la pandemia y el confinamiento.

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La situación actual es, cuanto menos, de gran confusión. El centro, que funciona desde 1989 y ubicado ahora en el hospital Duques del Infantado, ha reducido sustancialmente su actividad desde el 5 de abril, lo que desde el SAS se achaca a que ya no están ni el dermatólogo ni la médica de cabecera que lo atendían al conseguir plaza en otros destinos. Esto hace que, junto al personal de Enfermería ya existente, el servicio lo preste ahora un dermatólogo que pasa consulta dos veces por semana.

Entre la interrupción y la ralentización

Desde entidades sociales que trabajan con estos pacientes se denuncia que esto ha propiciado la interrupción de muchos tratamientos, lo que ha llevado a estos enfermos a dirigirse directamente a un hospital, donde los han remitido a su centro de salud. El SAS lo niega e insiste en que lo que hay es una ralentización en la atención, apuntando a que estos usuarios siempre pueden acudir al médico en su centro de salud para que les derive al especialista de turno.

Lo cierto es que el Comité Fast‐Track de la ciudad de Sevilla, integrado por administraciones, entidades y asociaciones que desde mayo de 2016 trabajan de manera coordinada para acelerar la respuesta rápida ante el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), da por hecho el cierre. Tanto, que le ha enviado una carta a los gestores del SAS en la que manifiesta “su gran preocupación” al tener conocimiento del cese de la actividad desde el 5 de abril.

Riesgo de falta de atención

En este comité están representados la propia Junta, el Ayuntamiento de Sevilla, la Universidad, Adhara (Centro Comunitario de VIH, sida y otras ITS) y las fundaciones Triángulo y Atenea, así como Médicos del Mundo. La administración sanitaria andaluza, por cierto, no respalda esta misiva, en la que se advierte de que, como consecuencia del cierre, “podría derivarse una falta de continuidad en la atención sanitaria de las personas que estaban siendo atendidas en dicho centro, y las que pudieran serlo próximamente”.

Por ello, se insta al SAS y a la Consejería de Salud a aportar información de los motivos que han conllevado el cierre y sobre qué alternativas existen y cuáles se les han propuesto a los usuarios. Por último, se cuestiona qué propuesta o modelo de atención para el diagnóstico y tratamiento de las ITS está previsto a partir de ahora en Sevilla.  

Rumbo a un nuevo modelo

¿Y a qué obedece la decisión de eliminar este centro? Según el SAS, porque se quiere cambiar de modelo y apostar por la atención de estos pacientes en el circuito normal, es decir, que vayan a su médico de cabecera y al especialista que les corresponda. “El objetivo es buscar la equidad, mejorar la accesibilidad y evitar el estigma”, para lo que se anuncian reuniones con los colectivos que integran el Comité Fast‐Track para la semana que viene.

Con lo de equidad se haría referencia a que estos usuarios estarían disfrutando de un punto de atención especializado del que no dispone nadie que, por ejemplo, padezca otros problemas dermatológicos. Y con lo del estigma se apunta a que se quiere evitar el componente asociado a acudir a un centro en el que todos los pacientes tienen un problema de infección sexual.

No estigmatizar la sexualidad

Al margen de las discrepancias con este cambio de estrategia, lo del estigma ha hecho que algunos de los colectivos del Comité Fast-Track pongan el grito en el cielo. “¿Por qué una ITS es estigmatizante y un infarto no, acaso la sexualidad es estigmatizante?”, critica Valentín Márquez, coordinador de Proyectos de Inclusión Social de Médicos del Mundo en Sevilla. “Quien habla de estigmatizar moraliza y no entiende de esto”, denuncia Alejandro Bertó, gerente de Adhara.

Bertó, por cierto, desliga esta decisión de una cuestión ideológica impulsada por el Gobierno de la Junta, integrado por PP y Cs con el apoyo parlamentario de Vox, ya que asegura que el PSOE ya intentó una maniobra similar en 2012. El objetivo es implantar un modelo que traslade el tratamiento de estas patologías en Atención Primaria, “algo que ya intentó Francia hace unos años y fue un desastre, disparó la incidencia de ITS y VIH”. ¿Por qué? Pues porque “Atención Primaria no está bien preparada para esto y tanto la OMS como ONUSIDA abogan por incrementar los centros de atención monográfica”.

Única gran ciudad española sin centro ITS

“Sevilla va a ser la única gran ciudad de España sin un centro ITS”, apostilla Bertó, a lo que suma su denuncia de que “se ha dejado a usuarios desamparados en mitad de un tratamiento. Que digan adónde hay que ir, pero esto ahora es un callejón sin salida”. De una opinión similar es Valentín Márquez, que considera que si hay que irse a Atención Primaria habrá que hacerlo, pero reclama una “respuesta temporal” en este periodo de transición después de que “hayan dejado morir” el centro de Duques del Infantado. 

Desde su apertura en 1989, esta unidad trabaja con consultas programadas en acto único, es decir, que en el mismo día se abre la historia del usuario, se le realiza analítica, exploración y tratamiento si procede. Desde el SAS no se aportan cifras actualizadas, aunque desde Adhara se calcula que atiende a entre 5.000 y 7.000 personas al año. En 2012, por ejemplo, los datos de la Consejería de Salud apuntan a que se atendieron 10.856 consultas. 

Incidencia al alza en los últimos años

La decisión de sepultar el centro ITS de Sevilla coincide con que estas patologías llevan varios años con una clara tendencia al alza, con una incidencia en Sevilla que Adhara sitúa en 7,2 casos cada 100.000 habitantes, “similares a los países de Europa del Este y lejos de las cifras de nuestro entorno”. Y eso que se asume que existen altas tasas de infradeclaración e infradiagnóstico, de hecho un informe sobre la cuestión de la Consejería de Salud de 2019 constataba que las cifras más altas se daban en Sevilla… “probablemente por la existencia de un centro ITS muy consolidado entre la población”.

Los expertos advierten de que patologías ya erradicadas a finales del pasado siglo están de nuevo en la primera línea sanitaria y, por tanto, se han convertido en un problema de salud pública. En un congreso celebrado en 2019, se apuntó que “las causas del notable crecimiento de las ITS” hay que buscarlas en una mayor frecuencia de las relaciones sexuales, una menor percepción del riesgo de infección y una tendencia al abandono de los métodos preventivos, como el uso del preservativo. A esto habría que añadir a la introducción de nuevas pautas de conducta sexual, como el uso de aplicaciones de geolocalización (app) y redes sociales para los contactos sexuales, así como la introducción del chemsex (el consumo de drogas para mantener relaciones sexuales).

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