El traslado de las orcas de Marineland Antibes a Tenerife desata una disputa sobre quién debe autorizar el viaje
El futuro de Wikie y Keijo, las dos orcas que permanecen en Marineland Antibes tras el cierre del parque francés, podría decidirse en los próximos días. Su posible traslado a Loro Parque, en Tenerife, vuelve a situar el foco sobre el destino de ambos animales y plantea una cuestión clave: ¿Puede llevarse a cabo la operación sin que España haya evaluado y dado previamente su visto bueno a las instalaciones que los recibirán?
La Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA) rechaza que la decisión dependa “exclusivamente” de las autoridades francesas.
Según sostiene la organización, el artículo 9 del Reglamento (CE) 338/97 establece que, cuando determinados animales son trasladados de un Estado miembro de la Unión Europea a otro, la operación requiere que la autoridad científica del país receptor se asegure previamente de que las instalaciones de destino reúnen las condiciones adecuadas para su alojamiento y cuidado.
Para FAADA, esto implica que España debe intervenir necesariamente antes de que pueda autorizarse el traslado. “La aprobación española no es un simple trámite ni tiene un papel secundario: es un requisito obligatorio y previo sin el cual el traslado no puede llevarse a cabo legalmente”, explica Sandra Vega, letrada de la Fundación.
El equipo legal de la organización considera que interpretar que Francia puede decidir unilateralmente el envío de las dos orcas a unas instalaciones situadas en territorio español “vacía de sentido la propia norma” e impediría que las autoridades españolas pudieran valorar previamente si el centro receptor ofrece las condiciones necesarias para garantizar su bienestar.
FAADA sostiene que, si finalmente se autoriza el traslado de Wikie y Keijo a Tenerife, debería existir un informe favorable de las autoridades españolas que lo respalde. La Fundación ha anunciado que solicitará acceso a este documento para analizar su contenido y que, en caso de comprobar que no existe, estudiará emprender las acciones legales que correspondan.
Dudas sobre Loro Parque como solución definitiva
Más allá de la controversia jurídica, desde FAADA también cuestionan que el traslado a Loro Parque pueda presentarse como una solución definitiva para el bienestar de Wikie y Keijo.
“Es cuestionable presentar Loro Parque como una solución de bienestar para Wikie y Keijo conociendo el precedente de lo ocurrido con la orca Morgan, pues no se tienen garantías de que el destino de estas dos orcas vaya a ser distinto y que finalmente no participen en espectáculos o en programas de reproducción”, explica Virginia Iniesta, veterinaria del departamento de Animales Salvajes de FAADA.
Para la Fundación, el cierre de Marineland Antibes debería haberse aprovechado para buscar alternativas que supusieran un cambio respecto al modelo tradicional de mantenimiento de cetáceos en cautividad.
“Desplazar animales de un centro a otro no soluciona el problema y tampoco se alinea con el espíritu de la legislación francesa, cuyo objetivo era poner fin a la explotación de estos animales”, señala Iniesta.
FAADA defiende como alternativa el desarrollo de santuarios marinos, instalaciones destinadas a ofrecer a cetáceos procedentes de la cautividad unas condiciones más próximas a su medio natural sin utilizarlos para espectáculos o reproducción. La organización cita como ejemplo el Whale Sanctuary Project que se está construyendo en Nueva Escocia, Canadá.
“Los santuarios marinos son la solución verdaderamente coherente con la actual normativa y representan la única alternativa humanitaria a largo plazo para garantizar el futuro bienestar de estas dos orcas”, concluye Iniesta.