Las últimas lluvias multiplican el agua embalsada en Gran Canaria y garantizan el riego para 2026 y 2027
Las últimas lluvias que han caído sobre Gran Canaria han dejado agua suficiente en las presas como para sostener el riego del campo isleño durante todo 2026 e incluso durante 2027, en las zonas más afortunadas, según ha indicado el Cabildo. Las siete presas que gestiona la corporación grancanario a través del Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria (CIAGC) han multiplicado por cuatro su volumen de agua embalsada, al pasar de los 506.507 metros cúbicos que contenían el pasado mes de noviembre a los 1.976.543 que se registraron el día 30 de enero de este año. Unas cantidades a las que hay que sumar los once hectómetros cúbicos que almacenan los 13 embalses de titularidad privada de mayor relevancia y que sitúan en 13 millones los metros cúbicos que hoy están disponibles para regar el territorio insular.
Más en concreto y en lo que se refiere a las presas públicas, en estos momentos, la que contiene una mayor cantidad de agua es la de Gambuesa, que alcanza los 590.141 metros cúbicos, seguida de las de Chira, con otros 460.352; Candelaria, que ha alcanzado su capacidad máxima, con 396.884; Vaquero, que también ha llegado a su llenado completo, con 267.041; El Mulato, con 242.207; Fataga, con 13.421, y Ayaguares, que cierra la lista con otros 6.497 más.
Después de cinco años de sequía, las borrascas Emilia y Francis (finales de 2025 y a principios de 2026) ya aportaron a las presas y balsas del Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria un total de 1.141.458 metros cúbicos, lo que conllevó una capacidad de almacenamiento de un 16% y supuso un incremento del 14% con respecto a las últimas lecturas registradas en el episodio de la borrasca Claudia, así como la recuperación de los datos que se registraban en octubre de 2023.
Hoy, solo un mes después, las lluvias que han vuelto a caer en la Isla han elevado aún más esas cifras de almacenamiento, hasta llegar al 19% de su capacidad total, con esos 1,97 millones de metros cúbicos de agua embalsada en las presas del Cabildo, que llevan a Gran Canaria a estar en una situación similar a la registrada en agosto de 2023. Un contexto en el que el consejero de Sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo y vicepresidente del CIAGC, Miguel Hidalgo, ha puesto de manifiesto la satisfacción de la Institución por contar con esa importante cantidad de agua.
“Son unos volúmenes muy relevantes y, además, las lluvias nos han dejado unas aguas tranquilas y serenas, que han regado prácticamente todas las cumbres y medianías de la Isla, con toda la flora que podamos tener de almendros, olivos y los grandes parrales, que se han podido ver beneficiados de este riego generalizado”, ha subrayado el consejero. “Además, estas lluvias, que se filtran de forma natural en la tierra, han traído una importante recarga del acuífero insular, que se suma a las aportaciones superficiales que vemos en nuestras presas”, ha explicado.
Del mismo modo, ha hecho hincapié en la relevancia de gestionar de forma rigurosa los recursos públicos, puesto que la sequía puede volver y es preciso seguir contando con los recursos hídricos que se obtienen mediante producción industrial, como las aguas regeneradas y las desaladas.
“Tenemos un tiempo por delante para continuar trabajando en una red de infraestructuras hidráulicas en el conjunto de la Isla, con un poco menos presión de la que manteníamos hasta hace escasamente unos meses”, ha aseverado. “Por lo tanto, no vamos a bajar la guardia y seguiremos preparados para futuros episodios de ausencia de lluvias durante largos períodos, y para aprovechar este tiempo, en el que podemos tener reservas importantes en el conjunto de los embalses y en las infraestructuras hidráulicas de la isla de Gran Canaria”, ha concluido.
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