Las mamografías siguen realizándose en la sanidad pública de Cantabria sin demoras que justifiquen la privatización del Gobierno del PP
El programa de cribado de cáncer de mama de Cantabria, cuya privatización anunció el Gobierno de María José Sáenz de Buruaga (PP) dentro del convenio singular con el hospital religioso Santa Clotilde, sigue haciéndose en la sanidad pública sin demoras que justifiquen su privatización.
El propio Ejecutivo del Partido Popular reconoce textualmente que “actualmente no se están realizando lecturas de mamografías” en el centro sanitario privado. Lo ha hecho a preguntas del Grupo Parlamentario Socialista que había pedido información sobre otra cuestión pararela: cuál es la titulación, especialidad y experiencia previa específica que tienen los profesionales que realizan las mamografías en Santa Clotilde. El Gobierno ha eludido responder directamente a esta cuestión bajo la premisa de que todavía el hospital privado no ha iniciado la gestión del programa.
En cualquier caso, la privatización del cribado de cáncer de mama se anunció tras haberse detectado un presunto atasco en la lectura de 3.900 mamografías. El consejero de Salud, César Pascual (PP), informó de esta cuestión, dijo que la sanidad pública no tenía radiólogos suficientes y ofreció la solución: que el hospital privado leyese un millar de mamografías pendientes para disolver la lista de espera en la comunicación de resultados.
Finalmente, se descubrió el engaño: Santa Clotilde llevaba leyendo mamografías desde nueve meses antes. Ese encargo ya se había hecho en enero de 2025, cuando no había atasco. El hospital privado Santa Clotilde, perteneciente a la Orden de San Juan de Dios, llevaba meses haciendo los informes de las mamografías públicas cuando el consejero de Salud anunció que se le había encargado este servicio para aligerar los resultados del programa de cribado de cáncer de mama. Lo hizo con un contrato menor —al que tuvo acceso elDiario.es— de seis meses que entró en vigor en enero y había caducado a final de junio por importe de 14.900 euros.
Pese a estas circunstancias, el Gobierno de Cantabria firmó un convenio singular con el Hospital Santa Clotilde para los próximos 16 años, prorrogable hasta los 20, por importe 256 millones de euros, que incluye los cribados de cáncer de mama y de colon. Aunque entró en vigor el pasado mes de enero, el centro sanitario no está gestionando por el momento las mamografías, según admite el propio Ejecutivo del PP en su respuesta parlamentaria.
Ese es otro de los puntos polémicos del acuerdo. Santa Clotilde carece de la infraestructura y medios necesarios para desarrollar este programa y prevé hacerlo en colaboración con otra empresa, HT Medica —propiedad de un fondo internacional de capital riesgo—, que opera dentro del propio centro sanitario.
En cualquier caso, la necesidad de la externalización queda cuestionada porque el programa sigue funcionando en la sanidad pública con normalidad. Las mamografías se siguen realizando según el calendario de cribados y los resultados se comunican a las participantes en un plazo máximo de un mes.
A estas circunstancias se une el compromiso adquirido por el Partido Popular en el pacto para la aprobación de los presupuestos de Cantabria de 2026. El PRC incluyó una partida de cinco millones de euros para el programa de prevención del cáncer de mama “dentro de la sanidad pública”, según matizó con insistencia la candidata electoral regionalista, Paula Fernández.
Desde el Gobierno de Cantabria no se ha confirmado si se ha renunciado a la privatización del programa o si el hospital privado lo gestionará en un futuro, como está firmado en el convenio singular que entró en vigor en enero.