Revilla opta por tercera vez a conseguir representación del Partido Regionalista en el Congreso
Dicen que a la tercera va la vencida, y eso es a lo que se encomienda Miguel Ángel Revilla en estas elecciones generales. Y es que, tras los comicios de 1993 y 2011 en los que no obtuvo representación en el Congreso, el PRC confía en que en este 28A el resultado sea bien distinto. Para ello, el partido se vende como “la única voz de Cantabria en Madrid” frente al resto de diputados que dicen estar “mudos” en los asuntos de esta Comunidad.
En 1993, el PRC obtuvo 18.600 votos y en 2011, año de la mayoría absoluta de Rajoy y en el que el PP consiguió cuatro diputados en Cantabria, la cifra ascendió a 44.000. En las pasadas elecciones de 2016, a las que el partido de Revilla no concurrió, Ciudadanos, que fue la fuerza que logró representación con menor número de votos, cosechó 48.000, tan solo 4.000 más que el PRC en 2011. Además, los regionalistas también se presentaron a los comicios de 1979, pero solo al Senado, donde tampoco obtuvieron escaño.
A pesar de que las encuestas les dejan fuera de los cinco representantes que Cantabria manda a la Cámara Baja, tanto Revilla como su candidato, José María Mazón, se muestran confiados en que van a obtener un resultado “muy superior” al que les auguran. “Tenemos nuestros propios datos y tienen muy buenas perspectivas, tan buenas que vamos a ganar, vamos a ser la primera fuerza política de Cantabria en estas elecciones y en las que viene también, lo vamos a ver el día 28”, ha llegado a decir este último en un mitin.