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Entrevista Paula Fernández (PRC), consejera de Presidencia, Interior, Justicia y Acción Exterior

"La pandemia nos ayuda a fijar población en Cantabria porque ha demostrado que se vive mucho mejor en los pueblos"

Paula Fernández (PRC), consejera de Presidencia, Interior, Justicia y Acción Exterior del Gobierno de Cantabria.

En una comunidad en la que casi la mitad de sus municipios están en riesgo de despoblación, la Administración tiene la difícil tarea de poner remedio a ese problema. Y ese es el objetivo de la Estrategia Regional frente al Reto Demográfico y la Lucha contra la Despoblación 2021-2027, aprobada recientemente por el Gobierno de Cantabria y cuya coordinación depende de la Consejería que dirige Paula Fernández Viaña (Bárcena de Pie de Concha, 1971). La titular de Presidencia, Interior, Justicia y Acción Exterior defiende que la autonomía tiene en marcha diferentes medidas para paliar el despoblamiento, pero que a partir de ahora, el nuevo documento marcará las líneas de actuación de cada consejería. El "complicado reto" de fijar población está "en primera línea de agenda" de cada una de ellas, según subraya la también secretaria de Organización del PRC, al tiempo que pone de manifiesto que la pandemia también les ayuda a lograr ese objetivo porque "ha demostrado que se vive mucho mejor en los pueblos".

El Gobierno aprobó la semana pasada la Estrategia Regional frente al Reto Demográfico y la Lucha contra la Despoblación 2021-2027. ¿En qué consiste concretamente?

Tenemos un Consejo Asesor del Despoblamiento en Cantabria, que es el órgano paraguas del trabajo que están realizando todas las consejerías y que junto al Gobierno autonómico están representados todos los sectores que tienen que ver con la despoblación. Ese Consejo Asesor ya ha trabajado desde su constitución de forma importante, porque lo primero que ha hecho es aprobar un mapa de delimitación de los territorios en riesgo severo de despoblamiento, que son 20 municipios, y 19 más en segunda línea de despoblación. A partir del mapa se elabora el documento que va a contener la hoja de ruta de Cantabria. Independientemente de que el informe del último Consejo Asesor es reciente y de que la Estrategia se ha aprobado hace dos sesiones del Consejo de Gobierno, las consejerías han ido trabajando con medidas implementadas en el territorio, cada una dentro de sus competencias. El Consejo es el órgano que hace el seguimiento y que vigila que se vayan poniendo en marcha. ¿Qué toca ahora? Ahora tenemos el documento, que es muy amplio y tiene mucha literatura, que tiene que haberla, y partir de él ya se establecen los ejes de actuación y las medidas que se van a poner en marcha para luchar contra este difícil trabajo. Primero hay que fijar la población que ya existe en los municipios que están en mayor riesgo y después atraer. Para elaborar esta Estrategia se constituyeron grupos de trabajo con carácter sectorial formados por los miembros del Consejo Asesor, en digitalización, innovación y educación; en sanidad, servicios sociales y vivienda; en medio ambiente, en infraestructuras básicas de de abastecimiento y saneamiento de aguas, y en transporte y energías renovables.

¿A nivel nacional existe un acompañamiento a estas iniciativas?

De manera paralela, Cantabria está participando en la Estrategia Nacional contra el Reto Demográfico que también va a ver la luz próximamente, y muchas de las alegaciones que ha introducido esta comunidad a ese documento se van a poder ver reflejadas. Otras va a costar más, como es el caso del coste efectivo de los servicios. Cantabria ha sido una de las comunidades autónomas que ha dicho que para luchar contra la despoblación hay que tener en cuenta lo que a un gobierno le cuesta prestar servicios en determinados territorios, en los que por su orografía y por el envejecimiento de la población cuesta mucho más que en otros, como Madrid.

Para luchar contra la despoblación hay que tener en cuenta lo que a un gobierno le cuesta prestar servicios en determinados territorios, en los que por su orografía y por el envejecimiento de la población cuesta mucho más que en otros

¿Y en Cantabria, en este momento, qué medidas ya están en marcha?

En Cantabria, el documento general de la Estrategia recoge las medidas y cada consejería, en el tiempo que está establecido el trabajo, las va a ir poniendo en marcha en función de lo que le permita su capacidad presupuestaria. ¿Medidas que ya se han puesto en marcha? Por ejemplo, el decreto del plan obras en obras públicas de aquí a que termine la legislatura, que conlleva una financiación del un 70-30, un 70% pone el Gobierno de Cantabria y un 30% los municipios. Sin embargo, para los 39 municipios en riesgo de despoblamiento es un 80-20. Esa ya es una medida que van a notar los municipios que están en peor situación respecto a la fijación de población. En el pasado año, desde Educación, en siete municipios en riesgo de despoblación se varió la ratio de profesor por alumno, porque no había suficientes alumnos para que pudiesen tener un profesor y se hizo una discriminación positiva para que pudiesen tenerlo. Y el próximo curso, estudiantes de Formación Profesional y Bachillerato de estos municipios tendrán transporte escolar gratuito. A lo que voy es que nosotros ya tenemos la estrategia regional y estamos a punto de aprobar una estrategia nacional que además va unida a las 130 medidas que ha establecido el Ministerio de Transición Ecológica para captar fondos europeos en los territorios con riesgo de despoblamiento. Tenemos un foro con ocho comunidades autónomas en el que le hemos pedido a la ministra que en los fondos europeos se tenga en cuenta el despoblamiento de manera transversal y llegue dinero para procesos tan importantes, por ejemplo, como la digitalización, que es una de las cuestiones en las que estamos de acuerdo todas, el famoso 5G, que es la autovía del futuro. Lo que quiero trasladar es que en Cantabria, el problema de la despoblación, está en primera línea de agenda de las consejerías del Gobierno. Y eso se demuestra con medidas que ya se han puesto en el territorio a lo largo del tiempo a pesar de no tener todavía el documento, que ha tenido un tiempo de gestación que era necesario.

A partir de un estudio que hizo la Universidad de Cantabria a finales de la pasada legislatura se han reunido los grupos de trabajo con las materias muy definidas y con los sectores en concreto para trasladar las medidas al documento y, ahora, al territorio. Y ese es el trabajo que tienen por delante las consejerías. ¿En qué momento? Cada una con las prioridades que vienen recogidas en las estrategia. Nosotros, en Presidencia, tenemos la coordinación. El presidente del Consejo Asesor es el propio presidente del Gobierno, pero además, por primera vez en nuestros presupuestos hemos puesto una cantidad de 400.000 euros para implantar cajeros automáticos en esos 39 municipios en riesgo de despoblamiento. Estamos a punto de licitar el pliego. El compromiso es que a partir del último semestre, en la mejor de las circunstancias y sin que haya ningún problema, que es lo que conlleva un contrato mayor de estas características, podamos tener este servicio. Lo que no puede ser es que un vecino de Los Tojos tenga que recorrer 30 kilómetros para sacar dinero. Así todo, en Cantabria, y lo tenemos que tener claro, partimos de una situación que no es la misma que en Castilla y León, Aragón o incluso en parte de Castilla-La Mancha. En Burgos, en los últimos 30 años han desaparecido municipios y aquí eso no ha pasado. En Cantabria tenemos un reto muy complicado que es fijar población, para lo que también nos ayuda la pandemia, que ha demostrado que se vive mucho mejor en los pueblos. ¿Qué otras herramientas tenemos en esta Consejería? El teletrabajo para los empleados de la Administración, para lo que estamos terminando el decreto. Además, muchas empresas ya están poniendo en marcha la reforma del Estatuto de los Trabajadores para implementar el teletrabajo en sus empresas, lo que está provocando que mucha gente se compre casa en Liébana para vivir porque puede trabajar allí. El próximo Consejo Asesor del despoblamiento va a ser en 20 días. En el orden del día está el informe de lo que hemos hecho hasta ahora, que hay que llevar obligatoriamente al Parlamento, y medidas en el tema de farmacia, para los siete municipios en riesgo de despoblación severa que no tienen, y en vivienda.

¿El objetivo es que en 2027 se hayan consolidado los resultados de esas medidas para fijar población?

Este es un tema muy complicado en el que cuesta mucho arrancar, pero una vez que tenemos ya los instrumentos, que son el mapa y la estrategia, solo queda ir avanzando, y yo creo que antes de 2027 se verán los resultados.

Mencionaba antes que algunas alegaciones efectuadas a la estrategia nacional no iban a ser acogidas fácilmente, como el coste de los servicios, ¿cuál es la razón? ¿El Gobierno de España no entiende las características o la particularidad de Cantabria?

El Ministerio no quiere condicionar la despoblación a abrir el melón de la financiación autonómica. La ministra de Transición Ecológica lo tiene claro, es un melón que lo abrirá el Ministerio de Hacienda. Desde luego que Cantabria defiende, junto al resto de comunidades, que esto se tiene que tener en cuenta de manera decisiva. Por eso queremos incluirlo en la estrategia nacional. No nos parece un elemento de segunda línea. Creemos que tiene que ser una de las variables para poder llegar a la fórmula de la verdadera ayuda para los municipios en riesgo de despoblamiento. Aquí no nos podemos llamar a engaños. El mundo rural es muy amplio, y hay algunos municipios que no están en riesgo de despoblación. Entonces todo ello tiene que analizarse para que la financiación llegue a quien lo necesita.

Hace tres meses defendió en una comisión del Comité de las Regiones que la lucha contra el despoblamiento rural debe ser un pilar fundamental en los retos de la Unión Europea. ¿Se le da la importancia suficiente?

Es prioritario para el Comité de las Regiones. Hay una comisaria nueva, la de despoblamiento, que no existía hasta ahora. Luego ha llegado la crisis de la COVID, que parece que lo ha desbaratado todo, pero está claro que las políticas europeas van todas unidas a la digitalización, al pacto verde y a fomentar la financiación de las zonas en riesgo de despoblamiento. Europa también lo tiene en primera línea de agenda.

Cambiando de asunto, de su departamento depende la nueva Ley del Juego. ¿Hay fecha para su aprobación?

Estamos trabajando muy bien en la nueva Ley del Juego. Hemos conseguido tener un texto que, en estos momentos, terminado el periodo de información pública, está recogiendo las alegaciones de los distintos colectivos. En el grupo de trabajo que lo ha elaborado han estado sectores que tienen intereses distintos, como son los casinos o empresas familiares del sector del juego, que están de la mano con el Gobierno y que tienen muy claro que tiene que haber una buena normativa de distancias entre las salas de juego, como la que tiene Cantabria, que es de las más rigurosas de España, y que tienen que tener en cuenta los decretos que estamos elaborando sobre la inadmisión de menores en los establecimientos, por ejemplo. Es decir, esas empresas del juego están en el grupo de trabajo con las asociaciones de padres, con Proyecto Hombre y con las asociaciones de vecinos de Santander, que, en principio, van a velar mucho más por que esta ley sea realmente garantista. Pero, ¿qué tienen todos en común? La protección al vulnerable, que es el menor y una persona con ludopatía. Estamos trabajando en el mejor texto posible y estamos admitiendo las alegaciones, que son muy variadas, y una vez que las tengamos todas recogidas, lo aprobaremos en Consejo de Gobierno, y espero que vaya al Parlamento en el siguiente periodo de sesiones, en septiembre. 

También tiene sobre la mesa una Ley de Participación Ciudadana, ¿qué plazos se manejan y cuáles serán sus ejes principales?

Con la Ley de Participación Ciudadana vamos un poco más retrasados porque estamos siguiendo la estela que nos marca el Estado. Ten en cuenta que en Cantabria tenemos una Ley de Transparencia pionera que, a pesar de ser de las últimas comunidades en hacerla, ha llegado mucho más allá que otras. Queremos que la Ley de Participación Ciudadana, para la que estamos de la mano con el Ministerio, sea muy participativa, pero todavía tenemos el texto muy verde. Aún así tenemos ganas de impulsarla esta legislatura, que ahora estamos en la mitad.

Precisamente hablando de la legislatura, como secretaria de Organización del PRC, ¿qué balance hace en este punto, tanto a nivel autonómico como estatal con un diputado en el Congreso y con la pandemia de por medio?

Hago un balance muy positivo porque es muy difícil hacer un balance en estas circunstancias. Estamos en un año de pandemia en el que hemos tenido que reconvertir el proyecto de legislatura que todos teníamos. A principio de la misma todos los consejeros comparecemos con nuestros proyectos y eso en marzo del año pasado se nos truncó. Muchas aportaciones tuvieron que ir destinadas a la crisis sanitaria y muchos proyectos se han visto inmersos en un retraso que implicará que no vayan a poder salir cuando hubiéramos querido. Me preguntas por el partido y yo te hablo también por los consejeros del PRC, que creo que, a pesar de las circunstancias, están cumpliendo los compromisos. Lo hacen contra viento y marea, y tengo que lanzar un órdago en favor del personal que ha trabajado en la Administración cántabra, por el esfuerzo que ha hecho por salir adelante en esta situación de pandemia. Los registros que dependen de esta Consejería han estado abiertos desde el minuto uno que se ha podido y siguen atendiendo a los ciudadanos de manera presencial y con la normativa del 'papel cero'. Estamos haciendo un esfuerzo por interactuar con el ciudadano de otra manera, la pandemia nos lo ha impuesto. Creo que el esfuerzo de los consejeros regionalistas se está viendo y se va a ver más en esta última parte del año. Estamos en la senda de la recuperación sanitaria y económica. El trabajo del partido es incansable. El trabajo de un diputado nacional y de un senador autonómico es tremendo. En muchas ocasiones su voto es decisivo y trae cosas positivas para Cantabria recogidas en ese 'papeluco' que, a pesar de las circunstancias, se va a cumplir y estamos convencidos de que, sobre todo en las altas prestaciones, van a empezar a verse con hechos, como una realidad. Son dos años decisivos para el partido, tanto en Madrid como en Cantabria, y estoy convencida de la capacidad de los consejeros, del diputado nacional y del senador para poder llevar a cabo los proyectos.

Y después de estos dos años decisivos, como dice, ¿cómo se plantea el futuro del partido sin Revilla?

Bueno, el partido está fuerte. Hay que decirlo. Tenemos 41 alcaldes que se están dejando la piel en este tiempo de pandemia y que están haciendo las cosas bien. Creo que también se está haciendo un buen trabajo en el Parlamento y tenemos una infraestructura humana muy comprometida con Cantabria. Se están cumpliendo los programas establecidos. El partido está fuerte y el presidente también, sin ninguna duda.

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