Javier Arribas estará cuatro años más al frente de Fedeto y pide “respeto” para los empresarios
El talaverano Javier de Antonio Arribas ha sido reelegido como presidente de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto) durante otros cuatro años este martes. Durante su discurso ha reivindicado ante la Asamblea General de la organización que le ha dado ese apoyo, el trabajo empresarial, una labor para la que ha pedido “respeto”, que “no es fácil”, ha admitido, pero que es “una de las formas más nobles de compromiso con la sociedad”.
Fedeto cumple 50 años de historia y su recién elegido presidente asegura que “ser empresario no es fácil. Nunca lo ha sido”, ante un auditorio en el que se ha comprometido a reivindicar una agenda clara de colaboración con ayuntamientos, Diputación, Junta de Comunidades, Gobierno de España, sindicatos, universidades, centros de formación, entidades financieras y organizaciones sociales.
Dejando claro que “colaboración no es sumisión” ha avanzado que Fedeto reclamará menos burocracia y más seguridad jurídica, licencias más ágiles y plazos administrativos razonables, una fiscalidad que no castigue el crecimiento, y cotizaciones asumibles, especialmente para autónomos y pequeñas empresas.
También pide medidas eficaces contra el absentismo “injustificado” y mejor gestión de la incapacidad temporal; apoyo “decidido” al relevo generacional, a la digitalización, a la internacionalización y a la empresa familiar y, sobre todo, “respeto” al empresario.
“Durante demasiado tiempo se ha instalado un discurso que mira a la empresa con sospecha”, ha reconocido, para advertir “alto y claro” que “sin empresarios no hay empleo, ni público ni privado. Sin empresarios no hay actividad económica. Sin actividad económica no hay impuestos. Sin pymes no hay territorio. Sin inversión no hay futuro”.
Dicho esto, como revalidado presidente de Fedeto, se ha comprometido a escuchar tanto a los autónomos “que se sienten solos” como a los comerciantes “que ven caer sus márgenes”, a los industriales “que sufren costes crecientes”, a los constructores “que esperan licencias”, a los hosteleros “que no encuentran personal”, a los transportistas “que afrontan gastos cada vez mayores”, a los jóvenes empresarios que quieren empezar y “a quienes llevan décadas sosteniendo empleo en nuestra provincia”.
“Me comprometo a llevar su voz donde haga falta”, ha abundado Javier de Antonio Arribas, quien ha admitido que los empresarios están “cansados de trabas, cansados de incertidumbre, cansados de que se les exija cada vez más sin preguntarles si pueden soportarlo”.
Tras agradecer la confianza depositada tanto en los vicepresidentes como en él mismo por la Asamblea, ha incidido en que los empresarios no piden “privilegios” sino “respeto”, “confianza” y que se les escuche, precisando cómo durante los últimos años han “demostrado una enorme capacidad de resistencia”.
“Hemos superado crisis sanitarias, incrementos de costes, inflación, tensiones energéticas con apagón nacional incluido, cambios normativos constantes, dificultades para contratar, subidas de cotizaciones, mayor presión fiscal y una burocracia que, en demasiadas ocasiones, se ha convertido en una carrera de obstáculos”, ha destacado el presidente de Fedeto, quien ha añadido que, pese a ello, siguen creando empleo, formando a trabajadores, pagando impuestos e invirtiendo.
El absentismo laboral
A partir de ahí ha ido citando distintos problemas y preocupaciones de las empresas, empezando por el absentismo laboral, un tema que ha sido objeto de polémica en los últimos días tras las palabras del presidente de los empresarios de Castilla-La Mancha, Ángel Nicolás, que llamó “memos” a los jóvenes que cogen una baja laboral por razones de salud mental.
Arribas ha querido dejar claro “desde el principio” que no hablan de “cuestionar derechos legítimos ni de poner en duda la protección de quien realmente está enfermo” pues “eso sería injusto y no representa al empresariado responsable”, desmarcándose así, sin citarle, de quien le precedió en el cargo al frente de Fedeto, y que ya pidió disculpas por sus palabras.
No obstante, ha pedido “soluciones serias” en este ámbito como que se dupliquen los efectivos de la inspección sanitaria, mejor coordinación con las mutuas y mecanismos eficaces de control, así como una “gestión que proteja al trabajador que realmente lo necesita, pero que también expulse del sistema a quien abusa de él”, demandando a sindicatos y gobierno que no miren “para otro lado”.
Otro de los problemas que ha señalado el presidente de Fedeto ha sido el de la burocracia que, a su juicio, “no puede seguir frenando la actividad empresarial”, consciente de que “cuando se acumulan decenas de trámites, formularios, registros, plataformas digitales, declaraciones, autorizaciones, certificados y cambios normativos, el resultado es asfixiante”.
“Desde Fedeto venimos advirtiendo que la carga burocrática y el incremento de los costes laborales son dos de los principales retos de las pymes y los autónomos”, ha destacado, demandando “una administración aliada, no una administración que paralice”, una simplificación “real”, silencio administrativo positivo y “normas claras, plazos razonables y seguridad jurídica”.
La falta de trabajadores en sectores clave ha sido un problema más mencionado por De Antonio Arribas, quien ha declarado que no se puede normalizar “que falten profesionales en construcción, hostelería, industria, transporte, agricultura, cuidados, oficios técnicos o servicios especializados”.
En este sentido, ha exigido una Formación Profesional “más conectada con la empresa”, así como “prestigiar” los oficios, colaboración público-privada, políticas activas de empleo “que funcionen” y “que trabajar, formarse y emprender vuelva a ser socialmente reconocido”.
La presión fiscal y el margen empresarial
Otro de los puntos calientes que ha citado el recién elegido presidente de Fedeto ha sido el de la presión fiscal y las cotizaciones que “rozan lo confiscatorio”, subrayando cómo los empresarios facturan hoy “sin saber con certeza cuánto ingresaremos mañana”.
“No se puede pedir emprendimiento y, al mismo tiempo, penalizar al que emprende. No se puede hablar de reto demográfico y luego hacer inviable abrir un negocio en un pueblo. No se puede defender la creación de empleo y aumentar constantemente los costes de contratar”, ha asumido.
Aquí se ha referido al margen empresarial, que “no debe verse como una sospecha ni como algo censurable, sino como la señal que permite saber si una actividad crea valor y como el incentivo que mueve a alguien a arriesgar, invertir, contratar e innovar”, convencido de que “una sociedad que demoniza el margen empresarial termina debilitando precisamente aquello que sostiene el empleo, la inversión y el progreso”, y demandando un “entorno regulatorio favorable” y proporcionado.
Finalmente, pese a todo lo anterior, Javier de Antonio Arribas ha terminado su intervención asegurado que el mundo empresarial también está lleno de “energía, de ideas y de compromiso”, siendo esa su “mayor fortaleza”, y ha reivindicado a Fedeto como “la casa de todos los empresarios”, una “organización independiente, reivindicativa, cercana, constructiva y útil” que “no se conformará con diagnosticar problemas, sino que propondrá soluciones”.
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