La justicia investigará a médicos del Hospital de Burgos por presuntas irregularidades al trabajar también en la sanidad privada
La Justicia investigará las presuntas irregularidades cometidas por varios médicos del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) que trabajan en la sanidad pública y la sanidad privada sin cumplir todas las incompatibilidades que tienen. La Fiscalía de Burgos ha remitido a los Tribunales de Instancia para su reparto una denuncia en la que se relataban varios hechos presuntamente ilegales cometidos por médicos burgaleses en su trabajo para el Grupo Recoletas, el principal operador de la sanidad privada en la comunidad autónoma.
La denuncia, a la que ha tenido acceso este medio, fue presentada a mediados de diciembre por un médico de la sanidad privada, tras haber comunicado desde hace un año estas presuntas irregularidades a la consejería de Sanidad de Castilla y León sin tener constancia de que se hubiera hecho nada. En ellas se relataban situaciones que podrían ser contrarias al régimen de compatibilidades del personal sanitario. Según El País la consejería de Sanidad abrió un expediente informativo reservado a una quincena de médicos por las denuncias, sin que se haya informado sobre su resolución.
El médico denunciante considera que las irregularidades generan conflictos de interés y riesgos para la seguridad asistencial de los pacientes y habla de una posible trama de prevaricación y malversación facilitada por la inacción de las autoridades, quienes habrían permitido que la estructura de negocio privada se sostenga mediante el incumplimiento normativo. En los escritos se señala en particular al grupo Recoletas, el principal grupo privado sanitario de Castilla y León.
Entre las irregularidades detalladas a la Fiscalía se encuentran que los médicos prestaban atención sanitaria a beneficiarios de las mutualidades de los funcionarios (MUFACE, ISFAS, MUGEJU) “en casos en que podría estar limitado por la normativa vigente”.
Además, se señala que existen conciertos sanitarios en diversas especialidades entre Sacyl y el Grupo Recoletas (se cita Traumatología, Cirugía General, Urología, Oftalmología, entre otras), “lo que podría ser incompatible con la participación en la actividad privada de dichas especialidades y troncales (Anestesia, Intensivos, Radiología, medicina Interna, etc. ) por parte de profesionales del propio Sacyl”.
El texto considera hay fundadas sospechas de que hay “superación de los límites horarios legalmente establecidos (17 horas y media semanales en caso de jornada ordinaria en Scyl) para desempeñar actividad privada por parte de profesionales que mantienen plaza en el sistema público”. Incluso se señala que hay profesionales médicos. Además también creen que hay médicos que solicitan reducción de jornada para trabajar más horas en actividad privada cuando realmente podrían trabajar menos.
Otro de los puntos denunciados es que se produciría “realización de actividad privada tras salientes de guardia pública, con un eventual riesgo para la seguridad asistencial de los pacientes”. Incluso se señala “sospechas de falsificación documental de historias clínicas y suplantación de identidades de lo que se dispone de indicios probatorios”.
También se considera un conflicto de interés la atribución de “responsabilidades de gestión en centros privados mientras mantienen simultáneamente actividad y/o cargos en el sistema público”, señalando al actual director médico del Hospital Recoletas de Burgos en concreto por estos hechos.
El denunciante asegura disponer de “fechas, datos de profesionales, actividades y guardias en las que pudieran haberse producido los hechos descritos”, que pone a disposición de la Justicia.
La consejería de Sanidad de Castilla y León ha señalado a elDiario.es que los expedientes informativos abiertos a los médicos denunciados siguen “en tramitación” y que, ante la apertura de una investigación judicial, remitirán todo lo que la justicia les requiera para tal fin. Este periódico se ha puesto en contacto con el Grupo Recoletas para conocer su opinión sobre la investigación, sin obtener respuesta de momento.
Denuncias desde hace un año
En el anexo a la denuncia a la Fiscalía, de más de 100 páginas, el denunciante recoge todos escritos propios y de otro médico remitidos a la consejería de Sanidad de Castilla y León, dirigida por el burgalés Alejandro Vázquez. El primero es de mayo del 2025, relatando incluso hechos que se remontan al año 2021, en los que se señala al director médico de Recoletas en Burgos por, supuestamente, haber participado en negociaciones con la sanidad pública siendo todavía su trabajador.
En otros escritos que se han remitido en este año a la Inspección Médica de burgos se señala expresamente con nombres y apellidos a facultativos que no cumplirían las incompatibilidades, señalando superaciones horarias en días concretos y pidiendo que se pidan documentos para comprobar los hechos aludidos.
También se remiten escritos a la Seguridad Social denuncian posibles incumplimientos de la baja de dos médicas del Hospital de Burgos, que supuestamente acudieron a trabajar al Grupo Recoletas mientras tenían baja maternal. Otros escritos se han remitido a la Gerencia de Salud de Burgos, a la Inspección de Trabajo, a sindicatos o al Colegio Oficial de Médicos de Burgos. En algunos casos se citó al denunciante para conocer el detalle de sus escritos sin que haya trascendido su resultado.
El denunciante llegó a escribir incluso a Presidencia del Gobierno denunciando la situación y la presunta corrupción del sistema, recibiendo un escrito de La Moncloa de confirmación de recepción de la información.