Mas sube el tono en la parte final del discurso: “El Estado español tiene intolerancia a la realidad nacional catalana”
Mas ha iniciado la parte final de su discurso subiendo el tono: “El Estado español tiene intolerancia a la realidad nacional catalana”, ha afirmado. “El problema de fondo es la intolerancia del Estado espanñol, sobre todo de sus élites administrativas, políticas, intelectuales, periodísticas y religiosas de aceptarse como un Estado plurinacional”, ha aseverado Mas.
Mas también ha utilizado una serie de metáforas: “Catalunya se encuentra en un cruce de caminos, por eso es tan trascendente que los que estamos ahora no erramos en la elección del camino”, ha afirmado. De equivocarse en el camino, ha dicho Mas, “decepcionaríamos y cortaríamos las alas a muchos que nos han de suceder”. “Tenemos que elegir entre subordinación o libertad, entre asumir el coste de la subordinación o pagar el precio de la libertad”, ha remachado Mas. También ha dicho, sin referirse directamente a Catalunya Sí que es Pot y el PSC, que Catalunya lleva “más de 100 años de terceras vías” que no han tenido éxito.
En materia de transparencia y de lucha contra la corrupción, Mas ha dicho que “nos imponemos la autoexigencia de hacer esfuerzos contundentes y creíbles para recuperar la confianza” de la ciudadanía. Mas ha dicho que el nuevo Estado catalán es una “oportunidad” para crear una administración pública “moderna, eficiente, leal y colaborativa”. Mas también ha contrapuesto la nueva administración catalana de justicia en un hipotético Estado independiente con los tribunales actuales. En este sentido, ha dicho que la justicia catalana sería más “rápida y efectiva”.