La apertura de colegios el 1-O se convierte en frente de batalla entre Colau y la Generalitat
Las relaciones entre independentistas y comuns, siempre marcadas por la rivalidad electoral, han vuelto a tensarse en las últimas semanas, según se aproxima la fecha señalada para celebrar el referéndum del 1 de octubre. A menos de un mes de la votación, el objeto de la disputa entre los dos espacios se concreta en un asunto: la apertura o no de los colegios electorales en los municipios que gobiernan y, en especial, de Barcelona.
Diferentes representantes del Govern han mantenido contactos con responsables del Ayuntamiento gobernado por Ada Colau para sondear su disposición a abrir los centros electorales habituales en la fecha del referéndum. Por el momento, no ha habido acuerdo. Este lunes la alcaldesa ha dejado claro en los micrófonos de la SER que facilitará la colocación de urnas siempre que “no se ponga en riesgo a los funcionarios”, algo que no acaba de convencer a los independentistas.