OPINIÓN | La independencia de Catalunya y la de sus medios de comunicación
Cuando alguien me dice que los medios de comunicación deberían ser éticos y neutrales, siempre le contesto que la ética es una cualidad moral que solo es aplicable a las personas y que la neutralidad no está en la esencia de la economía de una empresa, aunque ésta sea periodística.
En estos momentos de tensión política extrema, entre la mayoría parlamentaria catalana y el Gobierno español, parece inevitable que algunas empresas de medios periodísticos busquen posicionarse ante sus lectores a favor o en contra del referéndum. Todo lícito si se hace con un criterio de independencia y bajo los patrones ideológicos que estimen conveniente sus editores.
Solo veo un problema cuando los medios se decantan por defender las posturas de los gobiernos que los subvencionan, los banqueros de sus consejos de administración que los financian o los anunciantes que les condicionan.