La Fiscalía acusa a Forcadell de violar los derechos de los “diputados disidentes” para “demoler” la Constitución
La Fiscalía se ha querellado por rebelión y sedición contra los miembros soberanistas de la Mesa del Parlament, entre ellos su presidenta, Carme Forcadell. No lo ha hecho sólo por la declaración unilateral de independencia que, según el fiscal, Forcadell tramitó pese a ser “plenamente consciente” de la “palmaria y evidente” inconstitucionalidad de la iniciativa.
La DUI del pasado viernes fue el “fin último” y la “culminación”, a criterio de la Fiscalía, de una serie de actos legislativos que se han desarrollado a lo largo de la legislatura con el objetivo último de la independencia. La presidenta del Parlament ya estaba imputada en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) por permitir tres debates soberanistas, el último el de la ley del referéndum en septiembre. Sin embargo, lo estaba por delitos que no comportan penas de cárcel –desobediencia y prevaricación. La nueva querella incluye la rebelión, penado con hasta 30 años de prisión.
Según la Fiscalía, Forcadell ha actuado a lo largo de la legislatura “violando y haciendo tabla rasa de los derechos de los diputados disidentes”, por ejemplo en la votación de la ley del referéndum. La “insólita y arbitraria interpretación del reglamento” por parte de Forcadell, añade el fiscal, buscaba “dar una falsa apariencia de legalidad a un proceso de demolición del ordenamiento constitucional”.