La huelga del 8-N se prevé con poca incidencia en la industria pero con movilizaciones multitudinarias en la calle
La huelga general de este miércoles que a última hora ha permitido el Tribunal Superior de Justicia en Catalunya (TSJC) será atípica: no es un paro secundado por los sindicatos mayoritarios, por lo que su seguimiento en la industria se prevé nulo. No obstante, desde buena parte de filas independentistas –empezando por ERC y la CUP– tienen la intención de convertir la jornada del 8-N en un día para visibilizar el rechazo social en Catalunya contra el encarcelamientos de los exconsellers.
Para ello tendrán un papel destacado los Comités de Defensa de la República (CDR), asambleas de barrios y pueblos que ya articularon la resistencia de la población frente a los colegios electorales el 1-O. De cara a este miércoles preparan cortes de carreteras y de vías de tren desde primera hora de la mañana, con el objetivo de parar las comunicaciones catalanas como los piquetes sindicales en una convocatoria de huelga al uso.