JxCat presiona a ERC para que se comprometa a investir de nuevo a Puigdemont
El PDeCAT y ERC son expertos en disimular sus diferencias. Lo han hecho durante toda la legislatura y, tras la negativa de los republicanos a tejer una candidatura conjunta para el 21D, ambos partidos se esfuerzan lo justo para aparentar que tienen una estrategia común. Pero, pese a las dificultades por simular un frente común, las respectivas cúpulas han acordado coordinarse para ofrecer el viernes una imagen de unidad a las puertas del Supremo.
El objetivo es que cuando los exconsellers entren para prestar declaración ante el juez Pablo Llanera, en las puertas del Supremo haya el máximo de dirigentes independentistas. Y, sobre todo, que si el magistrado decide dejarlos en libertad, su salida se convierta también en un “acto de desagravio”.