Compromís y Unides Podem reactivan la ofensiva por la tasa turística y recuerdan que el debate se pospuso en los últimos presupuestos

Una turista en Benidorm, buque insignia del sector en la Comunitat Valenciana.

La idea que lanzaron el martes en su primer encuentro la vicepresidenta y el vicepresidente segundo del Consell de reactivar la tasa turística está lejos de desaparecer del debate. Los dirigentes en el Gobierno valenciano del Pacto del Botánico de Unides Podem y Compromís reactivaron la ofensiva para aplicar una tasa a los turistas en los alojamientos hoteleros que compense el impacto negativo de la actividad en la sociedad, con la subida de los alquileres como máximo exponente.

Impuestos al turismo, la batalla eterna

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Mónica Oltra y Héctor Illueca, los dos vicepresidentes, abogaron por introducir esta medida en la Ley de Medidas Fiscales, conocida como Ley de Acompañamiento (porque acompaña a los presupuestos), después de haberse planteado en numerosas ocasiones. Los socios del PSPV en el Gobierno del Pacto del Botánico consideran que cuando el sector turístico se haya recuperado de la crisis económica derivada de la sanitaria se debe abordar el cambio de modelo, uno de los compromisos de las dos ediciones del acuerdo de gobierno.

Para transitar hacia un modelo de vida y economía sostenible, los dirigentes de ambas formaciones consideran crucial este gravamen. Su recaudación, estimada en unos 45 millones de euros, se destinaría a políticas de emancipación juvenil como ayudas al alquiler o planes de vivienda pública. "Los presupuestos de 2022 tienen que alcanzar el equilibrio entre la reconstrucción económica y la inclusión social para no dejar a nadie atrás", apunta Podem, que recuerda que es un debate que se ha ido planteando desde hace años en las Corts Valencianes.

En la misma línea apuntaba la diputada de Compromís Aitana Mas, una de las más experimentadas en la negociación presupuestaria. En un comunicado, Mas indicaba que la tasa “es un debate de hace años" y recordaba que "el año pasado ya se comenzaron a aplicar distintos tipos de tasas fiscales en la Comunidad Valenciana y durante la negociación ya se dejó la tasa turística aparcada para, precisamente, negociarse en este curso". "Eso estamos haciendo: poner sobre la mesa un debate que tiene una perspectiva de futuro innegable. No inmediato, pero sí próximo y con la coordinación de los municipios. Esto no es ninguna sorpresa para el PSPV ni para Ximo Puig”, advertía la diputada de Compromís.

"Sorprendido" se mostraba el secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, que ha reiterado su rechazo al gravamen y critica "lo inoportuno del momento, en el año de la pandemia, donde el sector turístico ha caído, ha sufrido y ha perdido más que nadie". El responsable de turismo, del PSPV-PSOE, expresó su "discrepancia" con la propuesta y reclamó "empatía" con el sector: "Es el sector que más aporta y que menos recibe", ha asegurado, y ha calificado de "muy poco recomendable" la propuesta, tanto "desde el punto de vista estratégico, como económico, social y de reconocimiento de un sector a esos profesionales abnegados". El PP suscribió sus declaraciones y tendió la mano al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, para tumbar la propuesta: "Si el PSPV se posiciona contra la tasa turística, tendrá el respaldo del PP como lo ha tenido para solicitar que no se frene la ampliación del puerto de València", ofrecía su portavoz parlamentaria, Maria José Catalá.

La vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra insistió este miércoles antes de un acto en Elche: "Nadie deja de ir a París, a Bruselas o a Mallorca por pagar dos euros al día por la noche de alojamiento". Se trata de una "pequeña tasa que, al final, grava también el coste del turismo, del impacto ambiental y de los precios de alquiler", remarcó Oltra. La tasa ya se aplica en comunidades como Cataluña y Baleares, con importes variables según el tipo de alojamiento y su ubicación, entre los 50 céntimos y los dos euros por persona y noche. Este gravamen existe en prácticamente todos los países europeos en los que este sector es relevante para el PIB. Francia, Alemania, Italia, Portugal, Austria y la República Checa, por citar algunos ejemplos, tienen diferentes regulaciones y difieren en si la recaudación es local o estatal.

Podemos planteó la tasa turística en el debate de política general de 2017 en las Corts Valencianes, el segundo en el que la formación morada participaba como apoyo del gobierno del Pacto del Botánico. La reivindicación de este impuesto tensó el debate de las cuentas públicas del siguiente ejercicio hasta el punto de que los morados se plantearon no apoyar las cuentas públicas si no se introducía la medida junto al sistema de depósito, devolución y retorno de envases (SDDR) o se aumentaban las ayudas al alquiler. El acuerdo se cerró en la víspera de la votación tras firmar un acuerdo entre las tres formaciones. Cuatro años después, con una coalición mucho más desgastada, la tensión puede repetirse si no se negocia con tiempo.

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22 de septiembre de 2021 - 22:31 h

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