Muere a los 104 años Olivia de Havilland, icono de la edad dorada de Hollywood

La actriz Olivia de Havilland

La actriz Olivia de Havilland ha fallecido este domingo en París a la edad de 104 años. Fue dos veces del Oscar a Mejor actriz y figura crucial del cine de los años 40, siendo además la última superviviente del reparto de Lo que el viento se llevó (1939) y una de las primeras intérpretes en desafiar el todopoderoso sistema de los grandes estudios.

Olivia de Havilland comenzó en el mundo de la interpretación a través del teatro y en 1935 el director alemán Max Reinhardt la hizo debutar en el cine con una adaptación de El sueño de una noche de verano. En los años posteriores compuso un fructífero tándem con el Errol Flynn, con quien rodó una serie de películas tan celebradas como Robin de los bosques (1938) o Murieron con las botas puestas (1941).

Más tarde aterrizó en el rodaje de Lo que el viento se llevó, una de las superproducciones más famosas de la historia del cine, para interpretar a la prima Melania y compartir escenas con Clark Gable y Vivien Leigh. En una entrevista en 2008 con el programa Art Works, tras recibir la Medalla Nacional de las Artes en Estados Unidos, De Havilland aseguró que no se sorprendió "en absoluto" del fenomenal éxito del filme.

"Estaba convencida de que Lo que el viento se llevó tendría una extraordinaria y larga vida como película. Y, Dios mío, si la tuvo; la tiene y la sigue teniendo hasta hoy", aseguró De Havilland, que fue nominada por ese filme al Oscar a la Mejor actriz secundaria que terminó ganando su compañera de elenco Hattie McDaniel, la primera intérprete negra en lograrlo.

El enfrentamiento con Warner Bros.

En los años 40, la actriz fue también protagonista por un pleito judicial que la enfrentó contra el estudio Warner Bros., un caso que expuso las abusivas condiciones laborales a las que estaban sometidos los intérpretes en la era del Hollywood clásico.

De Havilland reclamó a Warner Bros. que le dieran acceso a otro tipo de personajes, pero el estudio respondió dejándola sin empleo y sueldo. Por miedo a más represalias judiciales, ninguna otra compañía se atrevió a ofrecerle trabajo y la actriz estuvo tres años sin aparecer en ningún filme hasta que venció en los tribunales.

En declaraciones al diario británico The Independent en 2009, la actriz aseguró que se sintió "una estrella, pero también una esclava" de Hollywood. "Todos en Hollywood creían que perdería, pero yo estaba segura de ganar. Había leído la ley y sabía que lo que hacían los estudios estaba mal", afirmó.

Tras recuperar su libertad artística, la actriz vivió sus años más inspirados. Ganó el Óscar a la mejor actriz protagonista por Vida íntima de Julia Norris (1946) y volvió a lograr la misma estatuilla con La heredera (1949). A partir de los años 50 comenzó a alejarse, progresivamente, del mundo del cine y se mudó a París, donde se casó con el periodista francés Pierre Galante.

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Publicado el
26 de julio de 2020 - 18:33 h

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