Federico García Lorca obtiene por fin el funeral que le arrebató el fascismo
La conmemoración de los 90 años del asesinato de Federico García Lorca ha dejado tras de sí todo un reguero de publicaciones, nuevas lecturas, representaciones teatrales y eventos en memoria del poeta. Sin embargo, ninguna de estas iniciativas ha estado pensada como lo esté Réquiem por Lorca. A lo largo de cuatro días y cuatro actos, las plazas y calles de Granada se convertirán en el escenario de un duelo colectivo, un funeral en el que hasta medio millar de personas, entre cantantes, bailarines y escritores, elevarán la voz para llorar y homenajear al dramaturgo, cuya vida segaron los sublevados el 18 de agosto de 1936, apenas un mes después de iniciada la Guerra Civil. Aquí a nadie se le escapa que, además de por homosexual, aquellas balas dispararon a una voz antifascista que todavía reverbera en miles de gargantas.
Artistas de la talla de Rocío Márquez, Soleá Morente, Eric Jiménez, Guille Galván, Ángeles Toledano, Alberto Cortés, Sara Torres y Antonio Ruz protagonizarán la programación de este particular réquiem. Dirigido por las gestores culturales Maral Kekejian y Pep Olona, y con la colaboración de la Fundación Federico García Lorca, está vertebrado en torno al caligrama “La rosa de la muerte”.
Ambos creadores ya habían trabajado alrededor de esta idea hace dos años, cuando armaron el réquiem de Mozart en Madrid, en el marco de la celebración del festival POETAS. “Una vez nos pusimos a trabajar, tuvimos que ir entendiendo qué implicaciones, qué significaba y desde qué lugares nos queríamos posicionar en torno a Lorca, sobre todo al ser un artista que habla tanto en su trabajo sobre la muerte y la pérdida, pero también al ser una persona asesinada de forma violenta al principio de la Guerra Civil”, relata la propia Kekejian a elDiario.es.
Esas dudas e inquietudes poco a poco fueron tomando forma. Una de las cuestiones que siempre tuvieron claras los directores fue que el tejido local granadino debería tener una elevada presencia. “Hemos invitado a artistas que sabíamos que podían ser afines y otros muchos que son de la misma ciudad”, comenta la que fue directora durante cuatro años de los Veranos de la Villa de Madrid. De las 500 personas que participan aproximadamente en el proyecto, el 90% procede de Granada.
Agua, tierra, fuego y aire
Réquiem por Lorca pivota en torno al caligrama “La rosa de la muerte”. Todo empezó cuando Laura García-Lorca, sobrina del poeta y presidenta de la fundación homónima, ofreció a Kekejian y Olona indagar en la obra del granadino. Por descontado, el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías adquiere un papel preponderante en el homenaje, pero no fue hasta encontrar el caligrama ya mencionado que ambos creadores supieron cómo contarían el réquiem: a partir de sus versos.
Agua para tu amor
Tierra para tu alma
Fuego para tu ceniza
Aire para tu boca.
Estos versos ayudaron en gran medida a Olona y Kekejian a invitar de manera específica a los artistas a realizar sus producciones, pues todas son nuevas. “Es un recorrido que va desde la tierra, las raíces, hasta arriba, el aire. Un recorrido desde la lágrima hasta la liberación, como cuando el dolor por la pérdida de alguien, una vez superado, deja paso a un recuerdo cariñoso que aparece desde un sitio mucho más bonito”, expresa la creadora.
El jueves ha estado dedicado al primer acto, Agua para tu amor, donde ha dado comienzo el llanto y el lamento colectivo. El viernes, Tierra para tu alma, tendrá lugar un canto a la pérdida con intervenciones corales, danza y performances espaciales. El sábado llegará con Fuego para tu ceniza, cuando una ceremonia nocturna entrelazará la tradición musical sacra y la lectura dramática en escenarios patrimoniales de la ciudad. Por último, el domingo, Aire para tu boca, el cierre dedicado a la esperanza y la memoria futura que culmina con la intervención poética y sonora en los entornos del Carmen de los Mártires y La Alhambra.
Laura, la sobrina de Lorca, recalca a elDiario.es que el poeta ha recibido innumerables homenajes a lo largo de estas últimas décadas, pero nunca un funeral. “Tal y como está estructurado, es un llanto por Lorca y por todas las víctimas de esa terrible represión”, explica. A ojos de la presidenta de la Fundación, la idea baila entre el llanto y la celebración. “Lo que diferencia este evento de los demás es su carácter colectivo”, incide.
Reconquistar el espacio público
“Queremos que la voz, el silencio, la música y la poesía sean los elementos que entren en diálogo todo el rato”, asegura Kekejian. El espíritu está orientado a que los espectáculos se integren con el público. Por ejemplo, el que está programado para este viernes, 16 de octubre, titulado Yo canto para luego, juntará 150 voces, entre las que se cuenta la de Ángeles Toledano, que seguirán la composición realizada por Guille Galván, guitarrista y letrista de Vetusta Morla. “Buscamos la emoción, que el espacio público ayude a generar esta situación de diálogo y duelo colectivo”, apuntilla la ideóloga.
Este es el motivo principal por el que Réquiem por Lorca visitará enclaves como la Corrala de Santiago, la plaza de la Universidad, la plaza de las Pasiegas, el Corral del Carbón, la Catedral y El Albaicín. “Tenemos una responsabilidad pública de ir a buscar a la gente, volver a las plazas”, defiende Kekejian. Desde su punto de vista, esta es de las mejores maneras que existen para usar el espacio público, habitarlo, y que no solo sea lugar de tránsito. “No solo queremos las calles y plazas para ir a trabajar, quedar con los colegas o ir de compras, sino que sea un espacio de convivencia, diálogo y aprendizaje, un espacio en el que recuperar también nuestra cultura, que hasta hace no mucho era llevar a nuestros muertos a hombros”, desarrolla.
La sobrina del poeta, por su parte, precisa que tomar las calles es uno de los papeles de la cultura y una de las obligaciones de las instituciones. “Debemos trabajar con la gente, con la ciudadanía, que esto sea un camino de ida y vuelta”, añade.
Asesinado por sus ideas
Laura García-Lorca se muestra algo dubitativa al ser preguntada qué pasará cuando, dentro de una década, se cumpla un siglo sin el poeta. “Supongo que habrá una gran celebración, un gran recuerdo, pero esto está pasando ya todos los días, no hay que esperar diez años”, comenta. Es ella quien subraya que no hay que olvidar que a su tío, hermano de su padre Francisco, lo mataron por antifascista. “Más allá de su orientación sexual, lo cual tuvo un peso muy importante, le asesinaron por sus ideas, de las que habló muy claramente”, abunda. Y, algo preocupada, agrega: “El auge de la ultraderecha lo vivimos con mucho temor. Entre todos tenemos que hacer que no avance”.
Lo dejó escrito en 1937 Manuel Altolaguirre, compañero y amigo del poeta de la Generación del 27: “En realidad, Federico García Lorca murió desconocido, le mataron las bestias cuando era todavía un lucero ignorado. Gran parte de su obra estaba por escribir. Siempre que se encontraba a un amigo le descubría un proyecto, inventaba su próxima tragedia. Ahora somos nosotros quienes tenemos que despertar para nuestro pueblo su magnífico teatro, que vivirá para nuestros campesinos, para nuestros compañeros en el trabajo de la Universidad, de las fábricas”.
Las plazas de Granada, la ciudad que guarda el alma de Lorca, están a punto para acoger este duelo colectivo que viene a reparar la deuda histórica de la ciudad con su paisano más universal, pero también en recuerdo a todas las víctimas de la Guerra Civil. En resumidas cuentas, para despertar en el pueblo su magnífica obra, como dijo Altolaguirre. Víctima del odio más espurio y de la sinrazón, el teatro, la poesía y el canto lorquiano siguen presentes en el eco del tiempo.
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