Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Rodrigo Sorogoyen y Alana S. Portero, entre las 500 firmas de una carta contra el “negacionismo” sobre el genocidio en Gaza en los espacios literarios

El cineasta Rodrigo Sorogoyen

elDiarioes Cultura

25 de septiembre de 2026 12:21 h

0

Más de 500 escritores, artistas, periodistas, académicos y trabajadores de la cultura han firmado una carta en apoyo de distintas autoras y de la Red Universitaria por Palestina de Granada tras la polémica generada por la retirada de la invitación de la escritora Ariana Harwicz del Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades CULTUR_ALH de Granada. El documento recoge un total de 540 firmas, que incluyen a Rodrigo Sorogoyen, Alana S. Portero, Rivera Garza, Marta Sanz, Lucrecia Martel, Alejandro Zambra y Camila Sosa.

El manifiesto expresa su respaldo a Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Brenda Navarro, Silvia Federici y Ángelo Néstore, tras su pronunciamiento público sobre la retirada de la invitación de Harwicz. También destaca el papel de la Red Universitaria por Palestina de Granada, cuya protesta, según el documento, precedió a la decisión de la dirección del festival.

Los firmantes sitúan el conflicto en un debate más amplio sobre la posición de las instituciones culturales ante el genocidio y la situación de la población palestina. “Sabemos que posicionarse públicamente en solidaridad con el pueblo palestino dentro de la industria literaria puede tener costos”, señala la carta. “Frente a esos costos, creemos que la respuesta tiene que ser colectiva”, añade. El texto denuncia, además, lo que sus autores califican como discursos que “niegan, minimizan, justifican o celebran” la violencia contra Palestina.

La escritora Alana Portero

Bajo el epígrafe “No es censura”, los firmantes sostienen que “organizar un boicot pacífico no es censurar” y afirman que “criticar no es censurar, protestar no es censurar”. El manifiesto también dedica un apartado específico al rechazo al antisemitismo, ya que consideran necesario distinguir entre la crítica al sionismo y los ataques contra las personas judías. La carta insiste en que “defender al pueblo palestino no equivale a atacar a las personas judías” y rechaza que cualquier posicionamiento en favor de Palestina sea identificado automáticamente con el antisemitismo.

La carta reclama cambios en el conjunto del sector cultural, pidiendo a editoriales, festivales, ferias del libro, universidades, premios, fundaciones y otras instituciones que “revisen sus vínculos institucionales con el Estado de Israel y con instituciones implicadas en la violencia contra el pueblo palestino”. Asimismo, pide que no se castigue profesionalmente “a autores, trabajadores culturales, académicos o estudiantes por posicionarse públicamente”, y que la crítica al sionismo no sea convertida automáticamente en una acusación de antisemitismo.

La carta reivindica el derecho de los propios profesionales a decidir con qué instituciones colaboran. “También tenemos derecho a decidir qué hacemos con nuestro trabajo, nuestro dinero, nuestros libros, nuestra presencia y nuestro nombre”, afirma el texto. Entre las acciones que enumera figuran retirarse de actos, negarse a compartir escenario, no asistir, protestar o participar en boicots. El comunicado insiste en que las acciones que propone deben mantenerse dentro de los cauces pacíficos y legales.

“No amenazamos la integridad de nadie, no perseguimos identidades, no sembramos violencia”, afirma la carta, resumiéndose en “organización, boicot, protesta y acción colectiva, pública, pacífica y legal”. El texto cierra la recogida de firmas con una llamada a la difusión del posicionamiento. “La consigna es clara: hacerlo circular, amplificarlo y tomar posición”, concluyen sus promotores.

Etiquetas
stats