Investigaciones abiertas, devoluciones en caliente y millones de euros en fiestas: la guardia de fronteras de la UE, bajo sospecha

Guardacostas con migrantes en el Mediterráneo francés.

Frontex, bajo sospecha. La agencia europea de guardias costeros está siendo investigada por la Defensora del Pueblo y la Oficina Antifraude (OLAF) de la UE por las devoluciones en el Egeo, asunto por el que un grupo de eurodiputados está promoviendo una comisión de investigación en la Eurocámara. Al mismo tiempo, el medio EUobserver acaba de publicar que el organismo ha gastado más de dos millones de euros desde 2015 en celebraciones.

Sira Rego, portavoz de IU en la Eurcámara (La Izquierda/GUE), argumenta la petición de la comisión de investigación: "Está demostrado que Frontex no rinde cuentas, que carece de transparencia y que su director, Fabrice Leggeri, ha mentido al Parlamento Europeo al negar las devoluciones en caliente en el Egeo. Por eso pedimos una comisión que pueda investigar durante un año o más y redactar una serie de recomendaciones. Los Verdes apoyan la propuesta y también parte de los socialistas y liberales".

"La propia comisaria europea de Interior, Ylva Johansson", prosigue Rego, "nos ha expresado su preocupación". En efecto, en una entrevista en La Stampa, Johansson acusa a Leggeri: "Frontex ha mentido, ahora toca aclarar las devoluciones ilegales".

Según publica este martes El País, la directora general de Migración de la Comisión Europea, dependiente de Johansson, ha enviado una carta a Leggeri en la que refuta los argumentos esgrimidos por el director de Frontex en su defensa ante la Comisión y ante el Parlamento Europeo. “No me queda más remedio que corregir un número de importantes puntos que son presentados de manera engañosa en su nota, sobre todo, teniendo en cuenta que repitió algunos de ellos durante su audiencia ante la Comisión de Libertades del Parlamento Europeo del 1 de diciembre de 2020”, señala la misiva, a la que ha tenido acceso El País, en la que el Ejecutivo comunitario acusa a Leggeri de haber "obstruido" y "retrasado" la puesta en marcha de los controles internos e independientes previstos en el reglamento de Frontex.

Devoluciones en caliente

El director de Frontex, Fabrice Leggeri, compareció hace unas semanas en la comisión de Libertades Civiles (LIBE) del Parlamento Europeo después de que el semanario alemán Der Spiegel publicara una serie de emails internos de Frontex que evidenciaban que la agencia comunitaria hizo la vista gorda en un caso de devolución en caliente de los guardacostas griegos, ocultándolo en un informe enviado a las oficinas centrales en Varsovia.

En su intervención, el director de la agencia aseguró que no se había vulnerado el mandato de Frontex ni los derechos fundamentales: "Frontex está comprometida para reforzar el respeto de los derechos fundamentales, pero nuestro organigrama ha sido recortado". Pero ni el grupo socialista (S&D) ni La Izquierda (GUE/NGL) quedaron satisfechos, y pidieron su dimisión.

Según Kati Piri, vicepresidenta de migración del S&D y miembro de la comisión LIBE, "Leggeri ha perdido completamente" la "confianza" de los socialistas "y es hora de que renuncie".

"Después de meses en los que el S&D ha pedido explicaciones", decía Piri, "quedan demasiadas preguntas sin respuesta sobre la participación de Frontex en prácticas ilegales. Las devoluciones son una violación del derecho internacional y cada incidente debe ser investigado a fondo. ¿Tenemos la confianza en Frontex para garantizar que los supuestos incidentes aguas de Grecia se investiguen adecuadamente? La respuesta es no".

Sira Rego (IU/GUE), también pide dimisión de Leggeri, a quien acusa de querer ocultar la violación de los derechos humanos. "Cualquier ser humano sensato ve que su interpretación del respeto a los derechos humanos no pasa los filtros más básicos de la democracia y el Estado de derecho. En qué parte del reglamento dice que Frontex puede hacer devoluciones en caliente? ¿Nos dejará acceder a los expedientes para poder corroborar si en estos otros casos también han vulnerado los derechos humanos y el derecho internacional? Me consta que hay varias peticiones [entre ellas una de la propia Rego] para que se investigue y no responde".

El eurodiputado de los Verdes Damien Carême, miembro de la comisión de Libertades Civiles, ha afirmado, por su parte: "Las respuestas de Leggeri no me satisfacen. Las devoluciones privan a los refugiados de su derecho al asilo, ponen en peligro sus vidas y son ilegales según el derecho internacional. A pesar de esto, tengo la sensación de que Frontex no se toma en serio estas acusaciones y que no tiene la intención de hacer nada para evitar las devoluciones. Lejos de condenar estas violaciones de nuestros valores comunes y del derecho internacional, Frontex incluso parece facilitarlas. El Parlamento Europeo debe crear ahora una comisión de investigación para investigar de forma independiente lo que está sucediendo en nuestras fronteras, como he estado pidiendo durante meses".

Si una cuarta parte de los miembros del Parlamento Europeo lo solicita (177 eurodiputados), se puede pedir la constitución de una comisión de investigación con los siguientes objetivos: "Examinar las alegaciones de infracción o de mala administración en la aplicación del Derecho de la Unión que resulten de actos de una institución o de un órgano de la Unión Europea".

"Estamos trabajando con otros grupos en la elaboración del documento de mandato para llevar al pleno", explica Sira Rego: "Como se necesitan 177 firmas, y no el apoyo de los grupos como, tal estamos trabajando para lograr esos apoyos. En cualquier caso, contamos con nuestro grupo [La Izquierda/GUE), los verdes y eurodiputados de Renew y de S&D también estarían a favor". 

Investigación de la OLAF

La Oficina Antifraude de la Unión Europea (OLAF) acaba de informar de una investigación contra Frontex por las expulsiones en caliente en el mar Egeo para evitar que migrantes llegaran a Grecia desde Turquía. La oficina antifraude ha confirmado a Europa Press el inicio de la investigación, pero evita dar más detalles sobre el fondo del caso para "proteger la confidencialidad" del mismo y "garantizar la protección de datos y derechos fundamentales" en caso de que las pesquisas tengan consecuencias legales.

Frontex está bajo sospecha después de que un consorcio de medios de investigación europeos denunciaron su presunta complicidad en expulsiones irregulares de migrantes que trataban de llegar a Grecia a través del mar Egeo desde Turquía.

La propia Frontex inició en octubre una investigación interna para aclarar si agentes bajo su mando participaron en este tipo de devoluciones en caliente. En noviembre, la Defensora del Pueblo de la UE abrió un expediente para pedir explicaciones al cuerpo europeo de guardacostas, al que demandantes de asilo expulsados acusan también de no aplicar el mecanismo de denuncia para verificar sus denuncias.

En el punto de mira de la Defensora del Pueblo

La Defensora del Pueblo Europeo, Emily O'Reilly, abrió en noviembre una investigación para analizar cómo Frontex se ocupa de las presuntas violaciones de los derechos fundamentales. En particular, la investigación evaluará la eficacia y la transparencia del mecanismo de denuncias de Frontex para quienes creen que sus derechos han sido violados en el contexto de las operaciones fronterizas de Frontex, así como el papel y la independencia del responsable de derechos fundamentales de Frontex.

Esta investigación se centra en si el mecanismo de denuncias y el responsable de derechos fundamentales están realmente capacitados para abordar los problemas a los que se enfrentan los migrantes y los solicitantes de asilo que sienten que sus derechos han sido violados por las operaciones de Frontex.

Al abrir la investigación, el Defensor del Pueblo envió una serie de preguntas a Frontex sobre el mecanismo de denuncia y el responsable de derechos fundamentales. También ha informado a miembros de la Red Europea de Defensores del Pueblo (ENO), con vistas a su posible participación en la investigación, dado el papel de las autoridades nacionales en las operaciones de Frontex y el hecho de que algunos defensores del pueblo nacionales son responsables de dar seguimiento a las quejas relacionadas con este tema.

Entre otras cosas, las preguntas planteadas por el Defensor del Pueblo analizan cómo y cuándo Frontex actualizará el mecanismo para reflejar su mandato ampliado; qué sucede con los denunciantes que se enfrentan a un retorno forzoso mientras su denuncia aún está en trámite; qué posibilidades de apelación están abiertas a los denunciantes; cómo supervisa Frontex las denuncias contra las autoridades nacionales; cómo las personas que se han visto afectadas por las operaciones de Frontex pero que se encuentran en países no pertenecientes a la UE pueden quejarse de presuntas violaciones de los derechos fundamentales, incluida la cuestión del idioma; y el papel del responsable de los derechos fundamentales en este proceso.

Cenas y festejos

Millones gastados en los últimos años en festejos. Es lo que ha revelado una investigación de EUobserver publicada este lunes. Según este medio, Frontex, ha estado realizando una celebración cada mes de mayo desde 2015 con varios cientos de participantes. Y cada año, los gastos se disparan a niveles cada vez mayores. En 2015, Frontex gastó más de 94.000 euros en una cena en el elegante restaurante Belvedere en Varsovia, según documentos publicados por una solicitud de transparencia formulada por EUobserver.

La fiesta fue el cierre del llamado Día Europeo de la Guardia de Fronteras y Costas, una celebración que Frontex dice que brinda a los guardias fronterizos de Europa como "oportunidad para compartir experiencias y mejores prácticas". El acto incluye representantes de la industria, autoridades nacionales de la guardia de fronteras y diversos expertos. La edición de 2015 contó con unos 800 invitados. No está claro cuántos de los asistentes acudieron a la cena.

En total, la celebración de 2015 costó al contribuyente de la UE un total de 360.499,45 euros. Esos gastos incluyen el alquiler de un espacio para conferencias (91.818 euros) y el reembolso a los participantes (56.118 euros), muy probablemente por concepto de hotel y transporte. Pero la cuenta más importante sigue siendo la cena de gala de Belvedere, en el edificio New Orangery, de 150 años, en el parque Royal Łazienki.

Y no es un caso aislado. Los documentos a los que ha tenido acceso EUobserver revelan que los costes relacionados con la celebración anual de la agencia han crecido a lo largo de los años. En 2018, los contribuyentes europeos pagaron 580.152,22 euros por la cita celebrada en Sopot, una ciudad balneario polaca en la costa sur del mar Báltico. "Tras la conferencia oficial, los participantes presenciaron un espectacular ejercicio marítimo realizado por la guardia fronteriza polaca", dijo Frontex en un informe.

Las cifras de 2015 fueron 360.499,45 euros; en 2016, 371.063,31; en 2017, 341.324,58; en 2018, 580.152,22; y en 2019, 494.542,46. En total, 2,1 millones de euros en fiestas.

"Incluso antes de la aparición de Covid, Frontex había decidido dejar de realizar el evento", dijo un portavoz de Frontex a EUObserver, señalando que no se llevó a cabo el año pasado y tampoco lo hará este año. Frontex se encuentra ahora entre las agencias de la UE mejor financiadas. En 2005, tenía un presupuesto anual de seis millones de euros, que desde entonces se ha disparado a casi 500 millones de euros.

Está previsto que el presupuesto aumente aún más, ya que se han destinado unos 11.000 millones de euros a la agencia entre este año y 2027 para que aumente su personal hasta los 10.000 agentes.

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Publicado el
18 de enero de 2021 - 22:09 h

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