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Los Derechos de las mujeres en Nueva York

Nos preocupan las crecientes formas fundamentalistas y de autoritarismo, y el odio que se expresa en los intentos de restricciones de la autonomía corporal y en los ataques a los movimientos pro-derechos y la sexualidad de las mujeres y a los colectivos LGTBI

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Equipo del acto organizado por la APFCIB y Creación Positiva en la CSW61

Equipo del acto organizado por la APFCIB y Creación Positiva en la CSW61

Hace ya unas semanas, tuvimos la oportunidad de participar en uno de los foros mundiales más importantes para la reivindicación y garantía de los derechos humanos de las mujeres, la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas (CSW61).

Para organizaciones como la mía, Associació de Planificació Familiar de Catalunya i Balear s (APFCiB), y como Creación Positiva –con la que compartimos objetivos comunes, entre ellos organizar un acto, allí mismo, en la sede de Naciones Unidas en Nueva York– ha sido una experiencia única el poder visibilizar nuestra agenda local de trabajo por la defensa de los derechos de las mujeres en un espacio de decisión y participación multilateral de este nivel. Y hacerlo de la mano de instituciones como el Fondo de Población Mundial de Naciones Unidas también ha significado un camino de aprendizajes de gran valor.

"Sin los derechos sexuales y reproductivos, sin los derechos humanos de las mujeres y sin el feminismo no se podrá cumplir con la nueva agenda mundial de desarrollo", esta fue la máxima que quisimos que atravesara todo el discurso de nuestro acto en el que también participaron el Ayuntamiento de Barcelona y el Womens Major Group.

Además del acto que organizábamos, estuvimos muy pendientes e interlocutando constantemente con compañeras de organizaciones feministas de todo el mundo y, con ellas también compartimos, la percepción de que las conclusiones y resultados de esta CSW61 han sido decepcionantes. Son mínimos los compromisos de los gobiernos y pocos los avances significativos para el empoderamiento de las mujeres y la garantía de sus derechos.

Entre los avances que sí se han logrado está el reconocimiento de que la salud y los derechos sexuales y reproductivos son esenciales para los derechos económicos, la independencia y el empoderamiento de las mujeres. Un resultado que ha llegado después de uno de los procesos de negociación más duros entre las delegaciones de los países presentes. Otros resultados positivos son el impulso a un plan para que los gobiernos reduzcan y redistribuyan el trabajo de cuidado no remunerado mediante servicios públicos y el llamamiento a los gobiernos a poner fin a la violencia y el acoso contra las mujeres en el mundo del trabajo mediante el fortalecimiento y aplicación de las leyes y políticas efectivas.

A pesar de estos discretos avances, las activistas por los derechos de las mujeres de todo el mundo hemos expresado disgusto y decepción ante los resultados finales. Y es que los Estados han asumido en sus intervenciones que disminuyen los recursos para invertir en los servicios públicos y la protección social necesaria para los derechos económicos de las mujeres, y hay fuertes resistencias de los Estados miembros de la ONU a incluir aspectos y derechos interdependientes del derecho al trabajo. Para nosotras es fundamental establecer con claridad la relación entre los derechos y la autonomía sexual y reproductiva de las mujeres y las niñas con sus derechos económicos, su independencia y su empoderamiento, así como que los gobiernos se comprometan a proteger el derecho a la salud y el acceso universal a servicios de salud pública de calidad y medicinas, independientemente del estatus migratorio o de residencia.

Además, nosotras compartimos con el resto de organizaciones de la sociedad civil presentes en el periodo de sesiones de la CSW61 la preocupación por las crecientes formas fundamentalistas y de autoritarismo, y el odio que se expresa en los intentos de restricciones de la autonomía corporal y en los ataques a los movimientos pro-derechos y la sexualidad de las mujeres y a los colectivos LGTBI

"El cuerpo y la integridad de las personas están siendo atacados y los gobiernos deben ser lo suficientemente valientes como para señalar estas realidades y luchar por cambiarlas", ha afirmado Eugenia López-Uribe de Equidad, México. De hecho, la intimidación se ha vivido en la propia CSW61, la vivimos nosotras en nuestras propias pieles y carnes. En el acto que organizamos se hizo presente de manera activa un importante grupo de presión antielección, al igual que ocurrió en muchos otros eventos y espacios de decisión directa.

El mundo se está posicionando, la fuerza del fundamentalismo antiderechos crece y se expande a través de sus redes mundiales de poder y, ante estos organizados ataques mundiales a los derechos de las mujeres, los grupos feministas consideramos imprescindible la generación de nuevas alianzas presentes que se reapropien de la CSW y de otros muchos de los espacios internacionales de decisión y participación multilateral y, para ello, necesitamos la vinculación de lo global con lo local.

La amenaza a los derechos sólo se neutraliza desde el grito de la calle.

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