Sánchez busca inversiones en India en plena apertura del mercado para paliar los efectos de la guerra comercial de Trump
Abrir nuevos mercados ante el golpe a las reglas del orden mundial que dio Donald Trump al declarar una guerra comercial a sus propios aliados se ha convertido en una obsesión de los líderes de la UE, que se han lanzado a la carrera a seducir a otros países. India juega ahí un papel importante como país más poblado del planeta y con una economía al alza, que crece a una media del 6% anual, en la que los estados occidentales ven un enorme potencial inversor y comercial. Con ese objetivo aterriza Pedro Sánchez en Nueva Delhi este miércoles, 16 meses después de su último viaje a ese país, que fue el primero en 18 años de un presidente del Gobierno español.
En aquella visita, en la que el primer ministro, Narendra Modi, le recibió con todo el boato, se fortalecieron las relaciones económicas y comerciales. La intención ahora es dar un espaldarazo a las inversiones, que tradicionalmente han estado mermadas por las barreras arancelarias de India. El margen de crecimiento es enorme porque el balance de exportaciones e importaciones es de 8.000 millones y el stock de inversiones, de 2.400 millones.
La diversificación que busca Sánchez se centra fundamentalmente en inversiones en el tejido productivo de empresas industriales, tecnológicas, de transporte, con un foco en la sostenibilidad y las energías renovables y derivados, explican fuentes gubernamentales. Otro de los principales sectores en los que el Gobierno ve capacidad de crecimiento es el del turismo. El procedente de India se ha cuadruplicado en los últimos años pasando de los 60.000 visitantes en 2012 a los 230.000 en 2024.
El viaje coincide con el 70º aniversario de las relaciones diplomáticas entre los dos países y se produce justo después del acuerdo comercial alcanzado por la UE e India que se definió como “la madre de los acuerdos comerciales” al eliminar 4.000 millones en aranceles, que beneficiará especialmente a los automóviles, la maquinaria, el vino y el aceite de oliva europeos. Por eso al viaje asiste el ministro de Agricultura, Luis Planas.
“Esta es una gran oportunidad para reforzar nuestros lazos estratégicos, económicos, culturales, tecnológicos, en definitiva, aliarnos de manera mucho más estrecha con este gran gigante y este poder global”, dijo Sánchez en su intervención ante los embajadores españoles al referirse a la relación con India.
Sánchez se reunirá con Modi y también pretende dar un cariz cultural al viaje con una visita a un mural de street art (arte urbano) elaborado por artistas españoles e indios. Además de las relaciones diplomáticas (el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, estuvo en Delhi el pasado mes), el año dual con el que se conmemoran los 70 años tiene en el turismo, la ciencia y la cultura sus ejes fundamentales. También el responsable de Cultura, Ernest Urtasun, viajó a India hace poco.
Apuesta por una IA humanista y controlada
No obstante, el objetivo fundamental de Sánchez tiene que ver con la economía y lo hará acompañado por empresarios del sector tecnológico de las compañías 1MillionBot, Kaleidos, Libelium, Lookiero, Multiverse, Sateliot, Sherpa IA, Submer, VisualNacert y Orbik. El presidente, que estará acompañado igualmente por el ministro de Transformación Digital, Óscar López, también se reunirá con empresas indias y, en paralelo, se celebrará un foro empresarial.
El viaje, que se produce después del que hizo el canciller alemán, Friedrich Merz, hace un par de meses, tiene como objetivo, además, la participación de Sánchez en una cumbre sobre Inteligencia Artificial que celebra en Nueva Delhi su cuarta edición tras la albergada en Francia el pasado año, cuando fue imposible cerrar un acuerdo de mínimos sobre regulación. De hecho, el vicepresidente de EEUU, JD Vance, aprovechó para cargar contra el “exceso regulatorio” en la UE, que fue la primera potencia en establecer una ley entre presiones para dejar fuera los grandes sistemas de IA multipropósito, como ChatGPT.
En la cumbre se darán cita mandatarios y figuras relevantes de la industria como Sam Altman (OpenAI), Sundar Pichai (Google) o Jensen Huang (Nvidia) y el objetivo es llegar a una declaración de intenciones ante lo complicado de un acuerdo vinculante. Sánchez intervendrá en el plenario el jueves en un momento en el que ha hecho de la batalla contra los desmanes de los gigantes digitales una de sus banderas.
Más allá de que repita el mensaje, que ya captaron los tecnoligarcas, como demostró la respuesta airada de Elon Musk o el dueño de Telegram (Pável Dúrov), fuentes gubernamentales sostienen que España se está posicionando respecto a la Inteligencia Artificial con el impulso de “talento” y también con una aproximación política que apuesta por “un modelo de IA más humanista, basado en derechos y más controlado”, según fuentes gubernamentales, que sostienen que la IA debe “poner a las personas en el centro” y cumplir con estándares de derechos humanos, privacidad y someterse a un marco de gobernanza global en el que la ONU tenga un papel relevante.