Banco Santander se une al futuro verde de la Amazonia

Territorio amazónico de Brasil

Ángela García

En la década de los noventa la selva amazónica absorbía 2.000 millones de toneladas de CO2, pero las continúas agresiones que soporta la mayor región tropical del planeta han reducido a la mitad su capacidad para limpiar la atmósfera. Según Greenpeace, desde 1970 solo en el territorio amazónico de Brasil se ha perdido una superficie forestal más grande que toda Francia y los incendios del pasado año, los peores en una década, han agravado su deterioro.

Si entonces las llamas alertaron a todo el planeta, este año, con la crisis mundial provocada por la covid-19 y el todavía reciente éxito de las marchas globales por el clima, hemos comprobado cómo los grandes desafíos del futuro -si no ya del presente-no entienden de fronteras. La crisis climática requiere de procesos en los que todos los agentes sociales, de todos los territorios del globo, se impliquen y remen en la misma dirección.

Son muchas las empresas que cuentan ya con importantes planes de sostenibilidad o han puesto en marcha proyectos para tratar de buscar un equilibro entre nuestra forma de vivir y el bienestar medioambiental. En las últimas semanas un grupo de influyentes compañías ha mostrado gran preocupación por el aumento de incendios en la Amazonia brasileña, que auguran una situación similar a la vivida meses atrás. Entre ellas, se encuentra el Banco Santander. La entidad acaba de anunciar, junto a otros dos de los bancos más grandes del país suramericano, Bradesco e Itaú Unibanco, una alianza histórica para proteger al mayor pulmón vegetal del planeta y garantizar un futuro sostenible.

El 10% de la biodiversidad mundial

“Con los esfuerzos combinados de nuestra industria podremos hacer aún más por esta región, que tiene un valor inestimable no solo para el país sino para todo el planeta", reconoce Sérgio Rial, presidente de Santander Brasil. La Amazonia representa el 10% de la biodiversidad mundial, se estima que alberga 390.000 millones de árboles y 14.003 especies diferentes de plantas, además de contar con 35 millones de personas viviendo en toda su superficie. El plan presentado por el Santander incluye 10 medidas en tres de las áreas más urgentes tanto para la región amazónica como para sus habitantes: conservación del medioambiente y desarrollo de la bioeconomía, inversión en infraestructuras sostenibles y garantías de los derechos básicos de la población.

Amenazados por la covid

La situación de la Amazonia apremia: en las últimas semanas las comunidades amazónicas han sufrido con gran intensidad la propagación de la covid y, en lo relativo a la biodiversidad, en el primer semestre de 2020 la región perdió 2.544 kilómetros cuadrados de selva, un 24% más de la que se había registrado en el mismo período de 2019, según el Instituto del Hombre y Medio Ambiente de la Amazonia.

"La magnitud del desafío”, subraya Rial, “exige una acción firme y rápida por parte de todos los actores que puedan participar en la construcción de un modelo de desarrollo sostenible para la Amazonia, que incluya las necesidades de la población y la preservación de nuestros recursos naturales”. Las tres entidades estarán coordinadas con el Gobierno brasileño, además de contar con un consejo de expertos con amplios conocimientos sobre cuestiones sociales y ambientales relacionadas con el Amazonas.

Será este grupo de sabios el que colabore en el desarrollo del proyecto, cuyo inicio está previsto para finales de este año, así como en la creación de métricas y objetivos para evaluar el impacto del plan. Entre las medidas anunciadas se encuentra la estimulación de las cadenas de producción de alimentos como el cacao o las nueces; la creación de líneas especiales de crédito para inversiones en energía, internet, vivienda o saneamiento; así como el apoyo a los agentes sociales que ya trabajan en el desarrollo de la región o la promoción de una economía verde.

Otras iniciativas de la entidad más sostenible del mundo

Esta no es la única iniciativa que el Banco Santander, considerada como la entidad más sostenible del mundo según el Dow Jones Sustainability Index 2019, está llevando a cabo en Brasil. Hace apenas unas semanas el grupo anunciaba una inversión de cerca de 850 millones de euros para la financiación de proyectos de servicios básicos como el abastecimiento de agua.

Santander lleva tiempo comprometido con la transición hacia una economía baja en carbono. En 2019 fue líder mundial en financiación de energía renovable y ha contribuido a proyectos verdes con una capacidad para proveer el consumo energético de 6,5 millones de hogares. En 2020 ha anunciado su compromiso de ser neutro en carbono mediante la compensación de todas las emisiones que genera su actividad diaria. El banco ya las ha reducido ya un 27%, así como el consumo de electricidad, en un 36%. Todo ello entre 2011 y 2018. Ahora, prevé disminuir sus emisiones un 46% entre 2019 y 2025. 

Asimismo, pretende invertir 120.000 millones de euros hasta 2025 en proyectos sostenibles y 220.000 millones hasta 2030. Por último, el 43% de la electricidad utilizada por Banco Santander procede de fuentes renovables. En 2025 pretende que todo su suministro eléctrico provenga de ellas en aquellos países donde sea posible certificarlo. Proyectos como el lanzado para proteger la Amazonia, vital para la salud medioambiental de todo el planeta, ponen de relevancia que el camino hacia un futuro sostenible pasa por la colaboración de todos y cada uno de los actores sociales.

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Publicado el
11 de agosto de 2020 - 09:45 h

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