Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

¿Cómo prevenir las infecciones urinarias en verano? Los pequeños gestos que protegen

Una joven dolorida descansa en una hamaca durante sus vacaciones de verano.

Mercè Palau

Las temperaturas suben y los días son más largos. El verano trae consigo sol, vacaciones y diversión al aire libre, pero también aumenta el riesgo de infecciones del tracto urinario (ITU). Hemos cambiado nuestro vestuario y complementos y también deberíamos añadir una estrategia para prevenir las ITU.

Y es que durante estos meses de más calor se dan una serie de condiciones que facilitan el crecimiento de gérmenes y bacterias, como las altas temperaturas. Se trata de una de las patologías más comunes de la época estival porque es cuando se combinan el siguiente trío: altas temperaturas, humedad y deshidratación. Pese a todo, implementando algunas medidas preventivas, se puede proteger el tracto urinario y reducir de manera significativa el riesgo de sufrir una en verano.

Infecciones urinarias en verano: cuáles son los factores de riesgo

Las infecciones del tracto urinario son comunes durante todo el año y, en las mujeres, uno de los tipos de infección más frecuentes. Según datos de la Sociedad Española de Urología, el 50% de las mujeres tendrá una infección en el tracto urinario a lo largo de su vida. Y la tendrán con mayor probabilidad en verano. “El aumento de casos en esta época es evidente”, afirma el Doctor José Emilio Hernández, jefe del Servicio de Urología del Hospital Universitario General de Villalba.

¿Por qué aumentan en verano? Por muchas razones. “El calor y la humedad locales, la deshidratación y los cambios en los hábitos higiénicos favorecen la aparición de infecciones, especialmente en mujeres, debido a su anatomía”, explica el Doctor Hernández. Esta infección se produce cuando las bacterias ingresan en alguna parte del tracto urinario y, puesto que las mujeres tienen una uretra más corta que los hombres, esto facilita que las bacterias entren en el cuerpo porque tienen que recorrer una menor distancia para llegar a la vejiga.

Durante los meses de verano, además, pasamos largos periodos de tiempo al aire libre y cerca del agua. Esto suele incluir mucho tiempo con el traje mojado. La humedad constante en la zona íntima y la ingesta insuficiente de líquidos incrementan el riesgo. Además, en verano se suda mucho y el cuerpo necesita esos líquidos para eliminar bacterias, desechos y toxinas. Si no se eliminan, las bacterias pueden causar una infección.

En definitiva, el calor y la humedad crean un ambiente ideal para el crecimiento bacteriano y, a menudo, olvidamos beber suficiente agua o cambiarnos de ropa después de nadar.

Por último, otro factor que predispone a las ITU son las relaciones sexuales si la uretra entre en contacto con bacterias de la zona genital de la pareja. Si, además, hace calor y humedad, el riesgo aumenta. La actividad sexual, por tanto, facilita la entrada de bacterias de forma ascendente de la vagina a la uretra, “por eso recomendamos orinar después del acto sexual”, afirma el Doctor Hernández.

Explicación de una infección urinaria en consulta.

Cuáles son los síntomas de una infección urinaria

Algunos de los principales síntomas que nos alertan son una micción dolorosa y con sensación de ardor; la necesidad de orinar con frecuencia y de inmediato; orinar solo pequeñas cantidades, a pesar de sentir la necesidad de ir al baño; orina turbia y maloliente; dolor en la parte baja del abdomen; en algunos casos fiebre y escalofríos, náuseas y vómitos y dolor en la parte baja de la espalda y en el costado.

Es esencial, frente a estos síntomas de alerta, acudir al médico para que realice un análisis de orina antes de iniciar un tratamiento antibiótico. Si se presta atención a estas señales y se actúa rápidamente, “las complicaciones son raras; el problema es que muchas mujeres se automedican o retrasan la consulta sin confirmar la infección”, advierte el Doctor Hernández.

De confirmarse, el tratamiento puede incluir antibióticos y analgésicos para evitar el malestar. “En pacientes con infecciones recurrentes es posible recurrir a la inmunoprofilaxis con vacuna como medida preventiva”, explica el especialista.

Cómo prevenir: hábitos sencillos que marcan la diferencia

La buena noticia de todo ello es que las infecciones urinarias se pueden prevenir. Hacerlo es simple, basta con prestar atención a pequeños gestos y abordar tres elementos clave: la higiene, el control del calor y la hidratación. En el primer caso, es recomendable practicar una adecuada higiene genital y cambiar de ropa con frecuencia, así como evitar retener la orina y cambiarse el bañador mojado cuanto antes, así como prescindir de ropa interior ajustada y de tejidos que no sean naturales.

La higiene pasa también por “una limpieza diaria con agua ya que el exceso de jabón o productos perfumados puede alterar la flora vaginal y favorecer infecciones”, afirma el especialista.

El otro elemento fundamental de la prevención es la hidratación, que nos ayuda a eliminar bacterias. No solo se trata de beber agua, sino de seguir una alimentación rica en frutas, verduras y fibra, que nos permite no solo mantener una buena hidratación sino también a prevenir el estreñimiento. Permanecer en ambientes frescos o con sombra tanto como sea posible es otra medida de prevención efectiva.

Etiquetas
stats