El origen del cáncer de colon y otras 20 investigaciones de la Fundación Mutua para mejorar la salud

La doctora Gema García en el Hospital La Fe.

Cristina Castañer

En los peores días de la crisis sanitaria los proyectos quedaron paralizados, los laboratorios cerraron y muchos investigadores de la salud tuvieron que trabajar desde casa. “El Covid-19 ha sido un desastre para la investigación porque todo quedó bloqueado”, asegura el doctor Paolo Nuciforo desde el VHIO, el Instituto de Oncología del Hospital Vall d’Hebron, en Barcelona. “Un parón del que hemos vuelto con la misma energía que antes”, cuenta la doctora Gema García, del Instituto de Investigación del Hospital La Fe de Valencia.

Su regreso a la actividad viene respaldado además por una iniciativa que pone en valor todo su esfuerzo: las Ayudas a la Investigación en Salud que, por 17º año consecutivo, concede la Fundación Mutua Madrileña. En total, 21 proyectos obtendrán financiación en las áreas de traumatología, trasplantes, enfermedades raras en la infancia y oncología. “En estos meses todos los recursos son para el coronavirus, pero no olvidemos que existen otras muchas enfermedades, y que los pacientes están ahí y necesitan que sigamos investigando por ellos”, recuerda la doctora García. 

Estudios en red

Según el informe ‘Las cifras del cáncer en España’ de la Sociedad Española de Oncología Médica, el cáncer más frecuentemente diagnosticado en 2020 es el de colon y recto. Precisamente, uno de los proyectos seleccionados busca la relación de la bacteria intestinal Fusobacterium nucleatum con el cáncer colorrectal. La información basada en la microbiota (conocida popularmente como flora intestinal) “puede mejorar el diagnóstico precoz de los pacientes y ayudar al oncólogo a tomar decisiones para un tratamiento más apropiado”, explica el doctor Nuciforo.

Este estudio que coordina el Vall d’Hebron Instituto de Oncología cuenta con la participación de otros siete centros de Cataluña, Andalucía, Cantabria, Valencia, Galicia y Madrid. “Planteamos hacer un mapeo del Fusobacterium en pacientes diagnosticados de otras comunidades para ver qué relación tiene la bacteria con las células tumorales”, añade el investigador principal del Grupo de Oncología Molecular del VHIO. Nuciforo agradece al Comité Científico de la Fundación “que crea en este proyecto. Estamos muy ilusionados y esperamos tener resultados prometedores para el futuro de la oncología”. 

Biomarcadores y pronósticos

Cada avance, por pequeño que sea, llena de satisfacción a la comunidad científica. Sobre todo cuando se combaten enfermedades raras que afectan a la infancia. Un ejemplo es el proyecto de investigación que lidera la doctora Gema García para tratar a niños con atrofia muscular espinal. “Es una degeneración progresiva de las neuronas motoras de la médula espinal. En el tipo 1, el más grave, los síntomas aparecen antes de los 6 meses de edad”. García reconoce que la aportación de la Fundación Mutua “nos permite por fin arrancar, captar a gente y hacer que todo avance mucho más rápido”. 

Aunque se están aplicando con éxito varias terapias recientes frente a esta enfermedad, hay pacientes que no responden adecuadamente. “Estamos buscando algún tipo de biomarcador que nos permita saber con antelación si el tratamiento va a funcionar. En el caso de estos niños es importante saber cuanto antes el pronóstico de la enfermedad para que la evolución sea mejor”, señala la investigadora del Grupo de Investigación en Biomedicina Molecular, Celular y Genómica del IIS La Fe. 

Investigación médica de calidad

A dos millones de euros asciende la dotación de la XVII Convocatoria de Ayudas a la Investigación en Salud de la Fundación Mutua Madrileña. Un programa anual que desde 2004 ha respaldado ya un total de 1.360 proyectos. “A día de hoy es muy difícil recaudar dinero para investigar, sobre todo en España”, lamenta el doctor Paolo Nuciforo. “La calidad de los estudios en oncología está a un nivel muy alto, pero no hay suficiente inversión”. Para la doctora García, “la investigación es una carrera de fondo. Llegar a algo importante implica muchos años de trabajo y cuesta mucho conseguir el apoyo necesario”. 

Los 21 estudios beneficiarios se llevarán a cabo en 18 hospitales de 10 comunidades. En el área de traumatología destaca el proyecto del Instituto de Investigación Sanitaria La Paz para evitar la infección de las prótesis articulares; en la especialidad de trasplantes, el Hospital Universitario Puerta de Hierro en Madrid, desarrollará un método de diagnóstico en tiempo real para tomar decisiones sobre la idoneidad del órgano donado.

El impulso necesario

El compromiso de Fundación Mutua con la ciencia española ha sido especialmente significativo a raíz de la crisis del Covid-19. Cuatro ensayos clínicos relacionados con el conocimiento y tratamiento de la pandemia se han financiado con 270.000 euros a través de una convocatoria extraordinaria de ayudas lanzada en el mes de abril. Nuciforo insiste en que “si no empezamos a investigar muchos años antes, llegaremos siempre tarde. Hoy es la vacuna del COVID, mañana será otra enfermedad. Hay que estar listos y a la vanguardia para afrontar problemas tan importantes”. 

La cooperación internacional también cuenta con el reconocimiento de la Fundación, que impulsará con becas de salud la labor de los profesionales de la medicina y la enfermería que desarrollan su labor en Kenia, Mozambique y Etiopía. “La investigación repercute en la sociedad porque investigamos para la gente. Hace falta un cambio muy importante de mentalidad para que de verdad se le dé la importancia que merece”, concluye García.

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Publicado el
10 de julio de 2020 - 06:00 h

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